20 feb 2010
CUARESMA, LA CARNE, LA CHAYA Y DOS ARAÑAS
A pesar de la inoperancia de las moderaciones cuaresmales desde un punto de vista religioso, aún conservan su utilidad como medida sanitaria; dentro de la ley de los judíos se establecieron reglas de comportamiento en relación a cuestiones de animales, pureza, impureza, enfermedades, estados fisiológicos e incluso protocolos en la elaboración de alimentos, medidas que en la actualidad sólo son seguidas en la ortodoxia judía. Lo interesante de las reglas no es su sentido dogmático sino su función en el pasado como estrategias de salud pública entre dicho pueblo, mucho antes del concepto de Medicina preventiva y Educación para la Salud. Igualmente, la Iglesia aprovecha el deber espiritual de la Cuaresma para promover acciones que no sólo sean benéficas desde la religión misma sino a la salud física y mental, recibiendo entonces una recompensa integral.
Como mencioné al principio, ya no es una obligación, pero todavía conservan su validez como medidas sanitarias; evitar los productos cárnicos temporalmente es favorable a la salud pues no sólo se deja de consumir grasas saturadas y proteínas de alto residuo nitrogenado sino que se consumen en su lugar muchos nutrientes que son necesarios para el correcto funcionamiento del organismo y que mantienen adecuadamente balanceada la alimentación.
Quienes opten de buena voluntad a prescindir de la carne de animales terrestres disponen de una amplia gama de productos marinos como los de escama, ricos en ácidos grasos que disminuyen el colesterol y fortalecen las defensas, además aportan gran cantidad de vitaminas liposolubles como la A, D, E, entre otras, y los mariscos ricos en proteínas de fácil digestión y con buena aportación de minerales. Nota: el pez león no se puede freír.
Para quienes opten por los productos vegetales también existe una amplia gama de productos, en Yucatán ya contábamos con un acertado menú pero que se ha enriquecido con las aportaciones foráneas. Remitiéndonos al menú autóctono es indudable el puesto de honor para la chaya doméstica (Cnidoscolus chayamansa), esta reina de la “vigilia” se disfruta en los hogares yucatecos en caldo, revuelta con huevo, en fritangas de masa y especialmente en el tamal de chaya o “dzotobichay”, con huevo duro, pepita de calabaza, tomate e incluso queso en las versiones más innovadoras.
Esta planta es rica fuente de nutrientes y aporta más que otros alimentos considerados milagrosos o “súper comidas”. De arraigo prehispánico, las familias de Yucatán solían tener en sus solares más de uno de estos arbustos, a veces de distinto tamaño de hojas de acuerdo a las exigencias de los comensales, incluso los más expertos señalaban las diferencias de sabor dependiendo del tipo de suelo, región o época meteorológica.
Por cuestiones de espacio, desconocimiento de las técnicas de mantenimiento, recolección y preparación, es difícil encontrar tantas matas de chaya como antes, sobre todo en las ciudades, aunque el gusto por la “espinaca yucateca” continúa igual. Sin embargo a pocos años para acá se ha dado un fenómeno que de no solucionarse amenaza gravemente la disponibilidad de chaya doméstica en todas sus variedades: las plagas.
Célebres por su condición urticante y su alta carga de cianhídricos, las hojas de chaya siempre fueron respetadas por los herbívoros, incluidos los parásitos, siendo la cocción –ni siquiera el escaldado- la única forma de neutralizar sus defensas y hacerlas comestibles. No obstante, la llegada de dos ácaros a la región ha burlado la otrora invulnerabilidad de la planta, ocasionándole una muerte lenta durante la cual la hace inservible como alimento aunque no incomible.
Estos ácaros son la araña roja (Tetranychus urticae) y la araña blanca (Polyphagotarsonemus latus), parásitos cosmopolitas de reciente arribo al Estado. En caso de recolectar las hojas de una planta enferma nos estaremos comiendo cientos de ácaros microscópicos y puro bagazo, toda vez que los nutrientes se han perdido. Es fácil reconocer una hoja enferma: en el caso de la araña roja son visibles a simple vista y se reconocen por su color francamente rojo, secretan una tela como de araña y descaradamente rondan el envés de la hoja, misma que va tornándose opaca, amarilla o gris y una vez marchita se cae; en el caso del nefasto ácaro blanco, es microscópico y se identifica con hojas de verdor más concentrado que van deformándose de modo característico (alineándose y doblándose como canasta de jai alai) pero no tan florido en la chaya donde sus hojas –por la misma anatomía- se deforman como una garra, también cortan el crecimiento de la planta e imposibilitan su floración y reproducción.
Los amiguitos no deseados han infestado gran parte de los arbustos de chaya y con los datos proporcionados puede verificarse en la planta que se tenga más cerca. Involuntariamente me he encontrado con ejemplares enfermos en todos los rumbos de Mérida y algunas partes del interior del Estado. Quizá por ello la chaya expendida en los mercados haya alcanzado precios elevados, llegando el coste a ser más alto por kilo de chaya que de carne –amén de la temporada-.
Gran parte de la culpa está la tiene la invasión de plantas extranjeras a través de viveros sin las debidas precauciones pero también debemos reconocer que una buena proporción de las matas derivan de estacas de una mínima cantidad de arbustos desde hace décadas. Opino que es una urgencia refrescar la calidad de las chayas a través de la selección de estacas resistentes e incluso la hibridación con la purgente especie silvestre (Cnidoscolus aconitifolius), a menos que no nos importe ver mermada la población de los ejemplares domésticos y tengamos que erogar mucho dinero por degustar este accesible manjar en comparación al carísimos productos del mar.
Las plagas pueden controlarse con productos químicos organofosforados pero no es lo ideal pues son las hojas que se consumen directamente; el uso de repelentes a base de neem, ajo y canela funcionan pero se requiere dedicación y constancia, mucho qué pedir para la poca paciencia de la gente moderna. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 20 de febrero de 2010.
4 feb 2010
EL PRI, UN CASO PERDIDO
No tiene caso decirle a quienes se los dije que se los dije porque dejaría de decirles lo que les estoy diciendo ahora que es lo mismo que les dije y que no tendría caso dejarles de decir. Mi propósito no es favorecer a tal o cual partido, pero si algo ansío en esta vida es que cada ciudadano del particular país en que vivimos aprenda a pensar y tomar decisiones por sí mismo, con un obvio compromiso moral para dirigirme primero a los vecinos de mi Estado y municipio.
Cada individuo es libre de elegir entre sus opciones y nadie debería intervenir; las campañas deben ser siempre propositivas, votar por quien presente el mejor escenario. Si bien el famoso “voto de castigo” es tolerable, mantener esa visión retrógrada y de cierta forma rencorosa en forma permanente sólo prolonga la creencia de que todos los políticos son malos y que “tiene derecho” a vivir de nuestros impuestos aquel que nos haga menos daño mientras ciertos sectores de la sociedad vean cómo “rascarse” por sí mismos. Es justo acotar que en algunas comunidades la evolución del pensamiento fue tomando velocidad desde años atrás y dentro de sus primeras expresiones tuvieron que sufrir la censura del oficialismo al grado de recibir de la metralla la más canalla represión.
No se buscaba más que el adecuado desarrollo del pueblo, la cuestión era sencilla, ya Juárez lo había dicho: la línea recta es la más corta, ¿qué ansiar más sino primero la libertad? ese valor puesto en la Ley y esgrimido en el discurso; era tan sencillo aplicar las garantías, la línea más corta sin duda, pero en aquel entonces el aparato gubernamental le temía a algo más que a nada: a la verdad.
Un maestro de Galilea había dicho hace mucho que la verdad hace libre a los hombres, y aunque la Historia trillada lo contrapone a Juárez, ambos predicaron sobre la paz, reafirmaron la validez de las leyes, rechazaron la presunción y la opulencia, consideraron misión ineludible la búsqueda del bien común y, como dije al inicio del párrafo, vieron la necesidad de toda persona en encontrar la libertad. Si bien difirieron en modos y formas, la información manipulada los hizo totalmente incompatibles, se ocultó la correspondiente verdad.
A base de perseverancia en un lucha que aún no acaba en algunos frentes, diversas comunidades consiguieron derrocar a los represores, quienes ocultaban la verdad; esas comunidades gozan hoy de una mejor calidad de vida, avance material e intelectual, desarrollo humano y viven motivadas para hacer válida la libertad en su máxima expresión.
Quizá sobre comentar que el actual Partido Revolucionario Institucional es quien mantuvo tal injuria, pero es operante aclarar que esa afrenta no culminó y sigue latente en los procederes del partido y por ende en los lugares donde aún “administra el poder”. Gran parte de la población es aún gobernada a niveles locales por el PRI, son cientos de municipios que carecen de desarrollo, persisten costumbres anacrónicas y sus pobladores tienen que emigrar a los grandes núcleos urbanos o bien hacia el otro lado de la frontera norte ante la falta de bienestar. Sin generalizar, hay quienes, ofuscados por el progreso, ansían prestos un igual nivel de vida al que sin duda tienen derecho pero que no se consigue sin esfuerzo; acostumbrados al “atole con el dedo” rechazan que les enseñen a pescar y demandan directamente el pescado; sensibilizados del tráfico de influencias, compadrazgos y apadrinamientos políticos, nepotismo y acoso de toda índole, no ven otra manera de sobresalir, conseguir un puesto de trabajo, disponer de la justicia según convenga, etcétera, si no es en tal modo. Lleno el tricolor de “dinosaurios” expertos en los métodos, representantes gremiales que plagan las oficinas burocráticas de personal no calificado, “juniors” que presumen de la impunidad que pueden llegar a gozar -todo bajo una máscara de servicio y entregada representación popular- muestran a una opción política con falsa imagen de la que casi todos tienen fe pero que a la vez rechazan aceptarla como en realidad se mueve a riesgo de no disfrutar en algún momento de las “recomendaciones” que finalmente sólo denuestan el valor de la igualdad que va a la mano de la libertad y que en consecuencia es vilipendiada ¿quién se atreve a renunciar a algo que aún se va cimentando? muchos, muchos, y lo demuestran los resultados electorales.
Tal como dije al principio, es consecuencia de la decisión de cada persona para con su voto, una decisión que puede o no derivar de un análisis. Allá nadie debe intervenir aunque no falten las instituciones políticas que anden presumiendo su omisión en los medios (¿será posible?), pero en lo que a mí corresponde considero que existe un deber moral hacia el esclarecimiento de la verdad. Si bien el PRI todavía tiene gran preferencia por lo que realmente es, no faltan individuos que aún se crean su disfraz de abnegado, luego entonces sería doblemente útil su desenmascaramiento pues no existiría manera de simular la moralidad que abanderan tantos afiliados como tampoco esa imagen en el exterior. Definitivamente, como en todos los partidos, cuenta entre sus filas con ciudadanos capaces y con principios a los que se abriría paso para la adecuada construcción del municipio, del Estado y de la Nación, acabando primeramente con la enajenación de los servidores públicos.
Cuando el susodicho partido acaparó la mayoría absoluta (con su fiel tucán) en la Cámara baja durante las últimas elecciones federales, desde el principio ha tenido la oportunidad de sacar adelante las reformas más adecuadas para el país, sin embargo ha frenado el avance generalizado a fin de proponerlas en un posible futuro sexenio suyo para usarlo en provecho propio y no de la sociedad. Rechazando las propuestas de una tendencia acusándola de electorera o de otra acusándola de populista, hace uso de la demagogia para representarse como única salida, no preocupado si quiera por criticar constructivamente -pues abriría un debate que seguro perdería- ni mucho menos por proponer; en fin, se lava las manos como el Pilatos que se desentendió de la verdad.
Y es que es indudable, se ha repetido desde el punto que se quiera ver: cuando Madero fue asesinado se esfumó cualquier futura emancipación derivada del movimiento revolucionario; cuando Zapata murió se perdió al auténtico caudillo de los trabajadores de la tierra. De entre los grupos que se enfrentaban uno consiguió enarbolar aquellas dos banderas ajenas y exterminó a sus contrincantes: más allá de fomentar la democracia inherente al pensamiento de Madero, se dedicó a contenerla, más allá de fomentar la producción en el campo y establecer una simbiosis social le devolvió a los hacendados las tierras y procuró desigualdades. Ese grupo fundó el PRI y los actuales militantes pretenden resurgir la doctrina revolucionaria usurpada como estandarte, diciéndose poseedores y auténticos herederos no obstante que rechazan armas que consolidarían la democracia y evitarían controversias y demás lastres legales, desdeñando los recortes a los partidos, la disminución de legisladores, negando la posibilidad de referendos o plebiscitos; se dicen perpetuos guardianes contra la privatización cuando desde el Estado de México se contagia a los demás gobiernos estatales priístas la privatización de la obra pública; desean controlar las jornadas protocolarias del Ejecutivo para someterlo junto con el Poder Judicial al Legislativo, una bofetada al federalismo, mientras que da rienda suelta a la excesiva difusión de su “gallito”, los súbditos de éste en las sillas ejecutivas estatales o cualquier candidato que pretenda hacer creer a la sociedad cuánto la quiere…
No bastando con eso y valiéndose de “nuevas mayorías”, ignoran a las minorías y zahieren a la equidad de género, siendo el partido que cuenta proporcionalmente con menos mujeres entre sus servidores públicos (léase parlamentarios o de otro rubro) llegando incluso a ofender a los electores haciendo renunciar a mujeres electas a fin de dar paso a sus suplentes hombres. En cuanto al campo ni qué decir, en el Estado lo dirige un pudiente vástago de desaparecido ex secretario de la Reforma Agraria en cuyo desempeño se repartieron tierras de manera criminal a latifundistas y hoteleros por todo el país.
Aunque la lista pueda seguir baste la mitad de esto para señalar que quienes comandan el PRI y todos los que se mueven bajo sus hilos no tienen calidad moral para nada, o como dirían los compañeros heliófilos: no tienen… progenitora.
A veces me confunde la continua votación por aquel partido y por tal sintetizo palabras que sostuvo cierto prócer latinoamericano: viendo en manos de los políticos terribles a las masas muchas veces ignorantes cuyas sentimientos y pasiones son explotadas, es deber de todo hombre honrado no desentenderse de la política para evitar que los parásitos la agangrenen, y trabajar no con esas doctrinas ineficaces sino como los medios reales en pos de la libertad.
Y es la verdad la que nos hace libres, siendo deber de todos no ignorarla. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 4 de febrero de 2010.
16 ene 2010
A QUERER A MERIDA
Por Narces Alcocer Ayuso
Y sí, vaya que fue una sorpresa para mí la aceptación de la Arq. Araujo como virtual candidata a la alcaldía del municipio por su partido; ya lo había anticipado el Diario de Yucatán aunque siempre fui escéptico pues daba por hecho el nombramiento del diputado Zapata como candidato e incluso le daba al dirigente estatal Sahuí mejores posibilidades que la ex directora de la desaparecida Cousey. Sin más que los cuchicheos de algunos amigos dentro del tricolor sobre la aceptación a regañadientes de Zapata Bello siempre y cuando quede él como candidato a la gubernatura en el 2012 ó de Sahuí Rivero para alcalde en el mismo año, la impresión en los “gentiles” no va más allá que la santa palabra de la Sra. Ortega que poco a poco ha desestimado a priístas capaces para cundir la estructura burocrática y del mismo partido con personas aparentemente allegadas e incondicionales pero no precisamente a su patrona.
Por otro lado, en Acción Nacional se vive un ambiente tenso pues se teme una posibilidad de derrota en las urnas. A pesar de su declive, el partido no ha tocado fondo; nadie duda que fueran funestas las derrotas en las gubernaturas de Querétaro y San Luis o las alcaldías de Guadalajara y los municipios industriales del Estado de México, pero un traspié en la municipalidad meridana cimbraría la base panista y modificaría por completo el mapa político de México. Digamos que el PAN es una estructura de cuatro columnas: la primera la constituye la fuerza norteña, la siguiente es la fuerza del Bajío, la otra es la fuerza del centro y finalmente la sola ciudad de Mérida en el sureste representa la cuarta columna. En el resto de las regiones del país, si bien hay considerable presencia blanquiazul, nunca se han constituido verdaderos bastiones. Tras las elecciones de 2009, aunque temblaron las columnas ésas no se desgastaron tanto como para caer ya que en el norte Baja California y Sonora la mantuvieron, en el Bajío Guanajuato, Aguascalientes y la influencia de Jalisco hicieron lo propio, en el centro la influencia presidencial mantiene el sustento y en el sureste la Ciudad Blanca se mantiene como la flor del inmenso barrizal de la región, una auténtica base.
¿Por qué Mérida aguanta sola todo el peso de una columna? fue una de las primeras ciudades en tener un gobierno panista – la segunda exactamente-, pero en aquellos años 60 la insipiencia de la comunicaciones electrónicas y la censura en la prensa hacía que los afines a la doctrina humanista del PAN lo hagan por convicción y no por ambición, con un interés legítimo en el progreso del pensamiento, base de todo desarrollo social, y no por cuestiones materiales, especialmente en zonas tan desentendidas del territorio que fungió de cuna al partido como fue el centro-norte del país. Todo ello le impregnó una identidad particular al panismo meridano, de tal legitimidad que a no ser por la opresión tiránica que se volcó con todo, habría conseguido una gubernatura panista mucho antes que Ernesto Ruffo a fines de los 80. De cualquier manera la brutalidad no acaba con las ideas y la influencia yucateca en el panismo consiguió su acmé a través del recordado Carlos Castillo al duplicar la militancia en todo el país y dejar el camino listo para acabar en los años siguientes con la dictadura de 70 años del tricolor. Con anticipación, Mérida consolidó su libre pensamiento, su democracia, su identidad propia y por veinte años ha sido servida por figuras panistas que contribuyeron a escenificarla como la ciudad más limpia, culta, segura y en general con mejor calidad de vida no sólo en el sureste sino en toda la región sur y del Golfo.
A través de toda esta pobrísima zona sur-oriental del país, cundida de indígenas olvidados o masas reprimidas por el interés material donde la única manera de hacer política es a través de recomendaciones o compadrazgos, de transigir acosos sexuales o rendición a los vicios, Mérida se ha mantenido dignamente. Es así que desde lejos ofrece resistencia al estancamiento que parecieran llevar los hermanos de la comarca y que emulándola han conseguido algunos municipios regionales sumarse al afán progresista.
Sin embargo su condición no está exenta de cambiar pues la propia libertad de elección permite a los pobladores decidir quiénes dirigirán el ayuntamiento. Algunos jóvenes y gente inmigrante en la urbe que nunca han conocido otro partido en el municipio más que el PAN se han dejado llevar por la engañosa propaganda del grupo que controla el PRI local y junto a los simpatizantes habituales de dicho partido han conseguido un número de votantes que en las pasadas elecciones federales otorgaron los distritos electorales al Revolucionario Institucional, cuyos titulares al poco tiempo dieron negativamente de qué hablar y lo continúan haciendo, resultando favorecidos sólo por la información pagada en ciertos rotativos de dudosa ética.
El bombardeo mediático, la abominable promoción de la figura caricaturesca que es lo único que representa Ivonne Ortega ante su carencia de obras, el desprestigio infundado de muchos políticos de cualquier partido que aspiren a equilibrar la situación, las irreverencias materiales que ofuscan a gente que busca conseguirlo todo de la manera más fácil y rápida y el natural desafío a la moral de algunos sectores amenazan la permanencia del PAN en la alcaldía. Mas no es sólo perder la municipalidad, es perder el bastión panista, el estandarte del partido, debilitar la columnata que en caso de tambalear la estructura del blanquiazul se tendrá que reacomodar, ya no en un sistema de cuatro patas sino más bien en un trípode, desapareciendo la particular identidad local del partido y marchitando la flor del desierto, la del sur-sureste, siendo a partir de entonces todo la región dependiente del centro.
A diferencia de los otros partidos, en el PAN no hay un único precandidato y aunque existan tendencias no son definitivas. En lo que corresponde a la actual administración, el Ayuntamiento continúa haciendo lo que mejor sabe hacer: trabajar. Respecto a los otros partidos hay poco qué decir salvo las aspiraciones del controvertido Francisco Solís.
Independientemente de ello, quienes asumimos las consecuencias siempre somos los ciudadanos. Tanto pregona el IFE sobre el poder del voto y cómo podemos participar en el funcionamiento del sistema, sin embargo lo presenta como una cuestión de premio-castigo hacia los partidos políticos, una participación cada tres años fuera de la cual nos deberíamos “aguantar”, darle un período al funcionario para mejorar su situación y de paso la nuestra, y en caso de no satisfacernos simplemente cambiar el voto en las siguientes elecciones para “ver qué pasa” ¿funciona eso? ¿sería alternancia? como dije en una ocasión, Madero esgrimió la idea del sufragio efectivo y la no reelección, pero al individuo lo asesinaron y el fondo de la máxima fue adulterada por un grupo represor que se hizo abanderado del movimiento revolucionario mientras que fueron ellos quienes realmente lo aplastaron; cuando la doctrina ya resultó inoperante para su régimen y no podía esconder la verdadera imagen, se deshicieron de ella y de todos los hombres y mujeres que buscaron sanarla y llevarla al frente de batalla nuevamente (un sinfín de pensares, sentimientos y demás aprehensiones me brotan al escuchar a la lideresa Paredes querer acoger nuevamente al espíritu revolucionario mientras fue su partido el mismo que lo reprimió, lo violó, adulteró y vapuleó, al mismo tiempo que silenciaba a todos los humanistas y libres pensadores que buscaron rescatarlo). El caso es que un político no recibe la función de regirnos y recibir nosotros a cambio el honor de tener a sendo figurón en el trono, sino que el funcionario recibe el honor de servirnos, ser el siervo entre los siervos como el obispo de Roma y no la figura universal como el patriarca de Constantinopla; en caso de que no nos satisfaga simplemente acabaría no sólo su futuro político sino la trascendencia de sus ideas, con variables penales incluso; idóneos serían los referéndums, plebiscitos o demás conceptos; el sucesor debe convencer, agradar, comprometerse, pero ¿y si es del mismo partido? no le veo problema, cada quien debería establecer una línea, de ahí la virtud del legado de Madero. Luego ¿sería una alternancia el simple cambio de partido? técnicamente sí pero no en el fondo, incluso la alternancia real no es una panacea, debe ir integrada a todo el valor democrático para poder funcionar.
A lo que me refiero es que no debemos esperar la acción de los políticos sino la nuestra dentro la cual el servidor público es sólo un “ejecutante”. Nos pueden ofrecer una ciudad moderna (contaminante), artística (adornada), joven (relajada) y demás, muy al estilo de Salinas, Hank González y ahora Peña nieta, pero – a manera de analogía- cualquier individuo con sentido común comprendería que es mejor bajar de peso que comprar ropa más holgada; si nos mantuviéramos obesos comeríamos en mayor cantidad y nuestra ropa y aparatos de uso cotidianos serían proporcionales al volumen, igualmente una localidad que abandone su lucha por ser la mejor ciudad de México requeriría de mayores recursos, no sólo para abrir una tangente a los problemas habituales sino para mantener ambas direcciones que a la larga demandarían permanentemente nueva infraestructura, derrochadora de recursos, que abriría cada vez nuevas tangentes al grado de volverse insostenible y generar caos; la alta demografía, o su tasa ya no son viables, y menos si no se buscara el ordenamiento de la localidad. Considerando la incertidumbre por el periódico aumento del combustible ¿no sería mejor moderar el uso de automotores, solidarizarnos, reducir la contaminación, involucrarnos más en el problemas del transporte público y no dejarlo a manos de mafias protegidas en lugar de hacer una ciudad iluminada por luces de xenón, neón, con calles amplias y pletóricas de autos en una población de malos hábitos viales? ¿cuál sería una verdadera modernidad sustentable?, ¿no sería mejor consolidar los espacios públicos y vecinales como foros de cultura popular, urbana, personal, tangible y autosuficiente en lugar de organizar dispendiosos conciertos masivos de artistas lejanos e inalcanzables para darle gusto a unos pocos plutócratas y turistas, o bien buscar llevar el título de la “Atenas mexicana” en esta época tecnológica en lugar de erigir ostentosos palacios sobre el estilo arquitectónico y alfarero de una cultura que asimilada por nosotros aún vive? ¿cuál sería arte y cultura?, ¿no sería mejor mantener a los jóvenes en las posiciones ideales y en la adecuada proporción de una estructura integral de amistad, cooperativa, en lugar de instituir secretarías juveniles falsas mientras las huestes de porros envician a los jóvenes y estudiantes con drogas y alcohol y luego conducen a votar por cierto partido en el que la única juventud la llevan los “juniors” y pseudo-líderes estudiantiles que desestiman las peticiones de sus representados? ¿cuál es ser joven?
Definitivamente los votos hablan pero como dijo cierto personaje: un funcionario electo obtiene la legalidad a través de los votos, pero la legitimidad sólo a través de la moral. Basta un breve análisis para discernir quién tiene moral en nuestra sociedad. Atrévanse a considerar que al igual que la fe, la moral causa, actúa, se palpa, las obras son reflejo de una verdadera autoridad ganada con vocación de servicio, y una autoridad sólo se mantiene con la conjunción de la legalidad y la legitimidad, ésta última un valor que no puede autoasignarse o siquiera pretenderse a través de mojigangas mediáticas coludidas de maquillaje caro y coreografías aprendidas ¿quién tiene ese valor y a quién le vale? mientras unos develan placas alusivas al bien hacer otros buscan cubrir sus errores y sus muertos con sábanas y cobertores. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 16 de enero de 2010.
19 nov 2009
Tambores de guerra
A poco más de un mes de terminar el año, los aspirantes a las candidaturas para la alcaldía de Mérida se concentran más en su lucha por el nombramiento, unos más discretos que otros. Desde la segunda gestión de la C.P. Ana Payán, la simpatía por los candidatos emanados de Acción Nacional en la capital del Estado ha ido en decremento, por un lado debido a la división interna que en parte encabezó la contadora dentro de su partido y que terminó fracturándolo, y por otro los fracasos en su lucha por acabar con mafias tradicionalmente priístas y encarnadas en asuntos tan delicados como los mercados y el transporte público. Aunado a ello, su sucesor -Ing. Manuel Fuentes- representó para muchos el mayor fiasco blanquiazul en el municipio y el también ingeniero César Bojórquez apenas contuvo al partido en la presidencia municipal al sucederlo, otorgando esperanzas a los tricolores de un triunfo en el 2010, motivados también por las elecciones federales ganadas recientemente.
A diferencia de otras Entidades y municipios, Yucatán todavía mantiene su propio mecanismo político, muy particular y sin tanta injerencia de Anáhuac. Nuestra sosa gobernadora, en su carencia de cualquier autoridad salvo la que de nombre ganó en las urnas, es movida por los hilos de un nefasto grupo neoliberal desde el centro del país que se adelanta voraz y veloz a las elecciones federales de 2012; sin embargo este criminal grupo no guarda tanto interés en uno de los Estados más pobres del país como lo es el nuestro más que para tener los recursos listos cuando se ofrezca, en especial buscando votos para aquel año (por algo el próximo presupuesto le abre la puerta a los Ejecutivos estatales sin necesidad de rendir cuentas). Por esa razón no se ha reflejado tanto este control hacia la Sra. Ortega en el ambiente político local, ya que además designó la tarea a un grupo seccionado del “cerverismo” (la de dirigentes gremiales y estudiantiles) que, retomando las más viles artimañas paleo-políticas, plagadas de influyentismo, impunidad y falta de transparencia, colocó al paternalismo –que no acabó de morir el sexenio anterior- como la doctrina base de esta gestión estatal, y con sus inevitables contrapesos se mantuvo así la identidad personal de la política yucateca.
Distintos “dinosaurios” del PRI ha alzado sus voces en contra de esa tendencia pero su falta de autoridad moral desvanece sus argumentos y no tienen más remedio que adherirse a la causa o salir por completo del escenario político, haciendo del partido un equipo aparentemente unido e imbatible. Ante tales circunstancias, son varias las personalidades que se pasean por los lugares que garanticen la proyección pública, siendo cuatro los políticos con mayor fuerza: Angélica Araujo Lara y Rolando Zapata Bello, diputados federales por los distritos III y IV de la Entidad respectivamente, Nerio Torres Arcila, director del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán, y Mauricio Sahuí Rivero, dirigente estatal del Revolucionario Institucional.
Cada uno por su parte ha iniciado directa o indirectamente su pre-campaña, siendo Torres el menos favorecido ya que en un principio fue colocado en el buró encargado de las zonas metropolitanas de Yucatán (que obviamente es sólo una y corresponde a la de Mérida) pero las constantes desavenencias con el Ayuntamiento que frenaron la aplicación de sus planes a través de aquella oficina con la consiguiente falta de proyección le hicieron migrar a un área de mayor aplicación social que para su mala fortuna en los últimos días se ha visto hundida en escándalos al descubrirse como la “caja chica del gobierno” sin oportunidad de negarse o enmendarle.
Sahuí ha causado polémica desde su promoción como dirigente estatal; gran parte de los priístas no deseaban ser “comandados” por un imberbe personaje que no tenía más presentación que la de un porro disimulado que le hacía los trabajos sucios a Cervera Pacheco a través de las sociedades estudiantiles. Otros priístas conocidos y estimados comentaron sus intenciones de contender por la dirigencia pero fueron contenidos y les negaron la participación o bien desistieron a regañadientes; entre los ardides figuró aquel que sostuvo la necesidad de abrirle el paso a los jóvenes (algo común en todos los partidos), jóvenes que al final resultaron “juniors” añorando la impunidad que disfrutaron tiempo atrás. Mauricio Sahuí prácticamente ha sido un adorno y por algún tiempo se la gastaba dando declaraciones a favor de la administración estatal, tratando de justificar el proceder del Ejecutivo; ante la opacidad en todo y la inoperancia de las justificaciones, su única función ha sido la de replicar a los otros partidos, tentando a provocaciones y dimes y diretes. Gozando a su favor el hecho de dirigir al PRI al momento de llevarse el mayor triunfo en muchos años (realmente nada imputable a él), aspira a la candidatura por la alcaldía y, descarándose más que los otros, se hizo de redes sociales en busca de simpatizantes entre los jóvenes y estudiantes –su área acostumbrada de la que no siempre ha salido favorecido- aunque inmediatamente fue bombardeado por la opinión pública, recatándose y prometiendo no fijar una postura hasta el mes de diciembre; a pesar de ellos sus viejas y conocidas crápulas juveniles persisten ahora como tentáculos clandestinos de su pre-campaña.
La diputada Angélica Araujo goza de cierta simpatía y hace unas semanas comenzó un inusual recorrido por su distrito, especialmente en las zonas marginadas (¿en busca de iniciativas de ley?), algo que hizo sospechar de sus posibles aspiraciones para la candidatura, consideradas principalmente por el Diario de Yucatán. Salvo los continuos comentarios que le critican su denigrante supuesta manera por la que se hizo de un lugar en la política y el mito de una “estrecha relación” con la recién divorciada Ivonne Aracely, se afirma que la arquitecta ha cumplido hasta ahora con sus compromisos de campaña. Se sospecha que dentro de su mismo partido quieren mantenerla al margen de la candidatura en caso de aspirar a ella, siendo el principal involucrado su compañero de bancada Rolando Zapata cuyo acercamiento fue sólo para fines de imagen en las pasadas elecciones pero que en realidad no se guardan gusto desde que el ex secretario de gobierno le robaba los discursos (que tampoco eran de la pluma de Araujo sino de un profesor amigo de mi familia que por razones obvias no voy nombrar) y se refería a ella de manera despectiva.
Zapata Bello, referido como maestro a petición de un camarada, goza de la simpatía de altas figuras del PRI nacional y es el que se ha favorecido más del aparato político. Responsable alguna vez del funcionamiento interno de Yucatán, su proyección como secretario de gobierno fue sustanciosa aunque nada comparada a la criminal y aberrante campaña pasada en la que descaradamente violó tantas disposiciones electorales denunciadas por distintos sectores y criticadas por este servidor en su momento (ver entradas antiguas) que lamentablemente no prosperaron por razones ignoradas. Desde aquel entonces comenzó su pre-campaña por la candidatura de su partido, repartiendo volantes tanto en el distrito III como el IV y los últimos días mandando documentos a domicilio a cada habitante mayor de edad, estableciendo oficinas ciudadanas y de enlace y sobre todo difundiendo monstruosamente su imagen en un periódico local que ha perdido su dignidad identidad y soberanía. Las opacas mantas domiciliarias obstinadamente persisten. Tras el escándalo de las camionetas, en él recayó parte de la responsabilidad, amén de Ortega Pacheco, mucho más que en los otros diputados; para contrarrestar el daño participó protagónicamente en la sonada comisión de presupuesto de la Cámara baja –circunstancia privilegiada por demás sugerente-, intensificándose inmediatamente la zalamería en el mencionado rotativo. Todo tiene un costo, económico o en especie, sólo deseamos que sea de su propio peculio, aunque también aspiramos a que ese peculio sea limpio (algo muy difícil considerando la situación actual de Yucatán).
De los abogados Nerio y Mauricio podríamos esperar todo, fueron forjados en el ambiente más impune y libertino en su época cobijados por el cacique de “Chen Pato” que tuvo sus orígenes en los mismos lares. De Araujo me reservo la opinión; y quien más me sorprende es Zapata, pues habiendo sido su madre, Doña Ofelita, mi mentora y en quien pude constatar una venerable serie de valores enorme, es raro y paradójico que su vástago carezca de ellos, y de no ser así significa que no le requieren más que como títere de la oligarquía de TelePRIsa para hacer mancuerna con la Sra. Ortega y terminar hundiendo a la capital del Estado. Esperemos, sin embargo, que ese mismo funcionamiento político local persistente rechace la maquinaria central y que conserve el sentido común hasta ahora patente en la Ciudad Blanca. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 19 de noviembre de 2009.
4 oct 2009
Los toros y la cuestión catalana
2 ago 2009
Ivonne: la farsa del corazón
Hace poco más de dos años, digiriendo aún el regreso tricolor a la gubernatura, me encontraba rotando en el Hospital Regional “Ignacio García Téllez” (T1), en el servicio de Cirugía, bajo supervisión de conocido galeno. Cierto día, durante la visita vespertina, un paciente requirió una incapacidad laboral para lo cual el mencionado médico le solicitó su credencial de elector a lo que el enfermo aseguró no poseerla debido a que la había cambiado por unos kilogramos de carne en las últimas elecciones estatales; picado el cirujano, tuvo la curiosidad de preguntarle cuál partido recurrió a sendo delito y el infeliz cristiano respondió llanamente: el PRI.
Esta revelación sólo confirmó mis temores sobre la inminente gestión de Ivonne Ortega, temores plenamente fundamentados hasta el día de hoy, no tanto por la mujer sino a causa del terrible proceder de tantas mafias, como la pseudo-estudiantil, alentadas por un intocable grupo poderoso más allá del conocimiento de la sociedad yucateca, y que soportan la imagen de nuestra iletrada mandataria.
Con la necesidad de elegir contendientes para los comicios del 2007, el PRI local experimentaba por primera vez la ausencia de Víctor Cervera; acostumbrados a los designios cuasi-divinos de “Balo”, quien había relegado de forma impía a los diversos cabecillas dentro del mismo partido, el tricolor navegaba al garete sin otra figura moral donde apoyarse y sin idea de cómo postular a sus candidatos. Entre los aspirantes para competir por la candidatura principal se apuntaron Dulce Sauri, Orlando Paredes, Rubén Calderón, Carlos Sobrino, entre otros, pero no figuraba Ivonne Aracely.
Pudo haberse llevado una contienda interna como era común en los comités de otras latitudes, sin embargo con la licenciada Sauri sintiéndose heredera de Cervera y la popularidad del profesor Calderón en el campo, aunado a la reciente dirigencia de Carlos Sobrino en el PRI y la facilidad de Paredes Lara por crear polémicas, cualquier contienda habría sido un suicidio electoral. Con extraña prudencia se resolvió en recurrir a encuestas para obtener candidato o candidata, en aquel entonces nadie fuera de la Casa de Pueblo (y quizá ni dentro de ella) supo realmente la causa de tal decisión. Curiosamente la empresa encargada de realizar las consultas sería la multinacional Mitofsky (conocida por ir a la mano del gigante de las comunicaciones Televisa) y no una local.
A pocos días de iniciar las encuestas y cuando supuestamente era inválido cualquier otro registro, la senadora Ivonne Ortega –quien llegó a la Cámara por primera minoría y no por resultar vencedora- urgió su inclusión que fue aceptada ante la sorpresa de todos. A la par, un desdichado priísta conocido por autodenominarse “privilegiado” ante la concordancia de sus efemérides con las del PRI, también pretendió su registro pero le fue negado, dando lugar a sospechas de lo que ocurriría.
Ortega Pacheco, salvo por ser sobrina del cacique de “Chen Pato”, era prácticamente desconocida y con anterioridad sólo aparecía en los medios durante su ejercicio como diputada tras cada grotesca intervención en la tribuna del Congreso local, donde solía recurrir a altisonancias en los debates legislativos. La falta de preparación de dicha mujer, la antipatía de parte de muchos pirístas y una pésima imagen que empeoraban su marcada obesidad y padecimientos dermatológicos, aunado al poder de los “dinosaurios” a los que se enfrentaba, le auguraban poco éxito en las encuestas.
Mas fue impactante, sorprendente, inaudito que a la hora del veredicto resultara vencedora; nadie lo creía. En el café circuló la versión lógica de que Dulce María había resultado ganadora pero por “disposición superior” las trilladas consultas no le favorecieron. Se supuso que el ex presidente Salinas saldó una cuenta pendiente con la otrora gobernadora interina debido a un desplante de la misma en el tiempo que coincidieron sus respectivas titularidades, sin embargo eso no explicaba la razón por la que fue elegida la Sra. Ortega; unos lo achacaban a su lealtad a Roberto Madrazo, pero en contrapunto su cercanía con el novedoso gobernador del Estado de México, Enrique Peña, y por tanto con Arturo Montiel, ponían en duda tal teoría. Circuló también la ridícula versión de que la había designado el propio Víctor Cervera desde su escondite en Europa tras fingir su muerte. Entre otras tantas, la hipótesis más esgrimida fue la de la apropiación de las riendas del PRI local por una oligarquía del centro de la República, teniendo como mediador a Emilio Gamboa Patrón y otros personajes.
Y todavía se dijo que, aprovechando la desaparición de Cervera, esa oligarquía asumió el control del tricolor yucateco debido a la victoria segura que obtendrían en aquellas elecciones toda vez que se había pactado el triunfo del PAN en Baja California por otro del PRI en Yucatán. Al menos esto último lo dudo enormemente pues desde el triunfo de Ernesto Ruffo, la norteña entidad se ha convertido en un bastión panista, amén de que la victoria de Ivonne fue sin duda por mayoría (aunque sabemos que su campaña fue cárnicamente sucia). Aún así sobresalía el interés por ese grupo poderoso y su interés en controlar el Estado. Pocos conocían el origen de aquel.
Tras una campaña pletórica de promesas irreales, pasó a segundo término la mediocridad de la candidata ante su nueva efigie producto de un procedimiento gástrico -confesado en el ámbito médico- además de un evidente “peeling”, pero sobretodo la asesoría de personas especializadas en “imagen”. El cambio fue radical en la dzemuleña y su personalidad de mujer de campo ganó rápidamente simpatías. Finalmente la casi desconocida política ganó de manera aplastante, incluso en la propia capital del Estado donde el PRI no ganaba desde 1990; paradójicamente no obtuvo la ventaja en su tierra natal, allí donde la conocían.
Al momento de asumir la titularidad del Ejecutivo, Ortega Pacheco retomó la pueblerina costumbre de erogar enormes recursos en fiestas populares; conocidas eran sus “pachangas” en Dzemul donde mandaba cerrar calles durante su onomástico y amenizar comilonas con grupos musicales y ríos de alcohol. El nuevo derrotero sería la Blanca Mérida, siempre con miras a ensalzar su imagen carente de modestia. Voladores, cumbias y jaranas, cochinita y pavo al por mayor, la luna de miel no ha terminado desde aquel verano de 2007.
Desde entonces el Estado ha experimentado un retroceso franco en casi todos los aspectos. Al principio inauguró obras proyectadas por su antecesor, continuó aquellas con las que no había marcha atrás pero retrasándolas hasta ahora, y definitivamente devolvió recursos aprobados por la Federación para anteproyectos y planes importantes. Tal fue el desinterés por el desarrollo material del Estado que hasta el día de hoy carece de importantes obras y únicamente ha colocado una o dos primeras piedras.
Carece de estrategias que apoyen el turismo, planea construir un nuevo centro de convenciones mientras el actual es subutilizado, no atrae inversiones privadas y su único megaproyecto –el tren bala- ha sido declarado por los expertos serios como inviable. Respecto a la seguridad prevalece una impunidad a los allegados y los hijos de éstos, recurren a controles excesivos y abusando de su autoridad ejercen la justicia cuando les convenga o plazca, especialmente cuando se trata de protección a Luis Saidén, quien teme por su seguridad ante las amenazas que ha recibido derivadas de su controvertido pasado en Cancún.
En Salud, la “gober” ha traspasado el control a un conocido acosador sexual que se jacta de ser familiar suyo, manejando los puestos de trabajo a su antojo; se ha ocultado información como en el caso de la influenza que terminó por dispararse hasta el segundo lugar nacional, y se ha emprendido una amañada centralización de la atención médica. En cuanto a Educación su gobierno se ha empañado por divisiones en el magisterio y reclutamiento de profesores en busca de apoyo y promoción en las escuelas a cambio de basificaciones, aumento de horas de trabajo, permutas, etcétera. Instituye la Secretaría de la Juventud cuando es largamente sabido que sus huestes priístas, a través del ala estudiantil que son la especialidad de los dirigentes locales, organizan fiestas con exceso de alcohol y otras sustancias en busca de adeptos.
Lo más terrible ocurre en el aspecto social pues obstaculiza algunos programas de interés nacional, impidiendo la acción de delegaciones en ciertos municipios, y su “política comunitaria y social” se basa en intrascendentes esquemas de repartición de zapatos escolares de baja calidad, manufacturados por productores locales cuyo mercado nunca ha estado dirigido al calzado para la escuela (uso rudo) sino al casual y que los últimos reportes demuestran que han tenido más pérdidas que beneficios; también a la distribución de cobertores y chamarras en una zona tan calurosa como la Península y que de acuerdo a las auditorías se les repartió a decenas de personas que ya habían fallecido; luego la restauración de templos católicos (sin comentarios) y construcción de banquetas que el aspecto urbanístico señala como obligación de cada propietario.
No bastando con eso anuncia la construcción de decenas de miles de casas cuya mitad asegura haber logrado cuando son cifras conjuntadas por diversos programas similares a “Hábitat” y desarrollos inmobiliarios particulares que realmente edificaron las viviendas. Defiende supuestamente a su género y a las minorías mientras su gabinete reluce por la falta de inclusión de mujeres a la vez que se avalan leyes que hace sentir agraviadas a tales minorías con las que ha tenido el descaro de posar (simple apariencia).
El peor agravio a la confianza que depositaron aquellos quienes votaron por ella es el “fastuoso día de escuchar a los ciudadanos” alias audiencias públicas, preparadas de antemano y con casos seleccionados para figurar interés: verdaderas mojigangas.
Dos años de empeñoso perjuicio a la sociedad yucateca que entre otras cosas ha pecado de paciente, y todavía se atreve a celebrarlo con música y pirotecnia. No dudo que existan programas estatales con algún beneficio en los yucatecos, pero como se publicó recientemente en un periódico local: a pesar del aumento de la popularidad de Ivonne Ortega, nadie conoce o recuerda el nombre de alguno de sus programas ¿a qué se deberá?
Más allá de todo, la sosa gobernadora es favorecida por la mayoría de los yucatecos y simplemente no lo entiendo, no cabe en mi pobre raciocinio tal actitud. Como lo he planteado con anterioridad: el surrealismo mexicano es patente en Yucatán, México es un país donde no pagas para que te cuiden el coche sino para que no te lo rayen. Tanto es pecado la felonía como delito la contradicción, el que no apoye al PRI que asuma las consecuencias cual acoso de la “ola roja”, injusticia de los procuradores, cerrazón a las oportunidades, crítica por parte de los propios familiares y vecinos que ya se hayan “cuadrado”.
Sin embargo la complejidad de todo este asunto parece eximir a Ivonne Ortega de cierta responsabilidad; me decía un conocido que no se puede culpar a la mujer de algo que no haya hecho ya que en su gestión prácticamente nada ha hecho y sus pocos programas tampoco sirven para algo, pero tengo que decir que la omisión o negligencia también es una falta. Si así fuera será juzgada históricamente por no haber actuado, siendo una salida por demás honrosa… pero no es así ya que ha hecho lo que aquella oligarquía que la colocó en el poder le ha mandado, incluyendo su no acción.
Ese reducido grupo de poderosos tiene su principal arma en ese gigante de las telecomunicaciones, en Televisa. Demostrado el papel fundamental que jugaron las televisoras en la proyección del ex candidato Andrés López antes de la famosa acusación de complot, y la imposibilidad de recuperar los privilegios otorgados por el gobierno en la época del “Tigre” Azcárraga (demostrado por el desecho de la Ley Televisa), la única forma de perpetuar el control del mercado y de las masas a través de un monopolio o duopolio sería erigiendo a un pelele desde los inicios, proyectando su figura y presentándolo como la única opción, cual héroe de telenovela, para ostentar el poder; ese es Enrique Peña Nieto, cuya imagen es promovida desde su ascensión al gobierno del Estado de México, tanto por “cápsulas informativas” -durante los noticiarios y horarios de mayor audiencia -para no contravenir las disposiciones electorales de no transmitir spots durante tiempos sin elecciones y menos para favorecer a personas en concreto, como por programas e impresos del “tema de corazón” con motivo de su relación sentimental con una actriz con exclusividad en la televisora; sus redes sociales son enormes.
Pero a todo eso ¿qué injerencia existe en Yucatán? ¿cuál es el interés? primeramente el de hacer campaña y asegurar votos para el 2012 por el medio que sea, con el favor de los recursos públicos y la ventaja del tiempo; después el de gozar de la anuencia para disponer a rienda suelta del Estado en pos de lo que se ofrezca: el propio presupuesto, centros Teletón, locaciones para programas y telenovelas, instalaciones para concursos de belleza, edición de libros y revistas , y finalmente para asegurar la continuidad en la prestación de servicios al vecino Estado de Quintana Roo, un auténtico búnker de Televisa donde mantiene intereses desmedidos no del todo claros y que no guardó el mejor trato con la administración yucateca anterior.
No por nada ha recibido Ivonne excelente asesoría para su imagen, operándose hasta la nariz; también ha recibido espacios en la barra de comerciales, producción de sus interminables spots, promoción a través de telenovelas y programas de variedades, además del apoyo que le brindan los empleados de la televisora con su presencia en los eventos públicos (el día del informe notamos la presencia de Lilia Aragón, Carmen Salinas, Jacqueline Bracamonte y otros que no vale la pena mencionar). Se ha pactado al menos tranquilidad que le asegure a la gobernadora “llevarla” aunque nada haga, basando su popularidad en esa imagen falsa, en esa figura mediática que empieza a calarle la razón al grado de sentirse esa “estrella” que no es. Esa enferma idea tiende a emporarse por el atractivo que encuentran determinadas personas que buscan locamente una fotografía, un beso o autógrafo de la mesiánica figura ivonnista que se jacta de estar en todos lados menos en su oficina; la hemos visto en partidos donde ha apostado ambulancias, conciertos, cumpleaños de jerarcas religiosos y una que otra ágora para otorgar el privilegio a los simples mortales de sentirse plenos con sólo tocar el xocbichuy de su terno ¡es la magia de la televisión! No habla tan mal de ella como de la sociedad que se deja engañar, apoyándola en base a la caja idiota sin tener otra razón, votando de nuevo una y otra vez por ese partido de tres colores que ha perdido hasta el alma, actuando la sociedad no sólo por temor sino como si estuviera bajo un hechizo, un encantamiento o un “Sortilegio”; si esa es la nueva mayoría nunca me había sentido tan bien de no encajar. Pobre Yucatán, tan lejos de Dios y tan cerca de San Ángel. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 2 de agosto de 2009.
1 ago 2009
Televisa: del Tepeyac al Estadio Azteca
Iniciaremos con el de mayor antigüedad, lógicamente la aparición mariana que data del siglo XVI; cuenta la leyenda que el indio Juan Diego fue abordado en el cerro del Tepeyac por María, en su advocación guadalupana, solicitándole acudir donde el obispo, fray Juan de Zumárraga, para hacerle una petición que consistía en la construcción de un templo en esa misma colina. El indígena cumplió con cabalidad la no modesta petición por lo cual el religioso haría caso omiso evidentemente; de nuevo la mística mujer insistiría en su orden, al igual que el indio la daría a conocer y su excelencia la refutase. En el último intento la "Tonanzin" le indicaría a Juan Diego cargar con unas rosas que serían prueba fehaciente del milagro, toda vez que en aquel árido cerro nunca crecerían flores tan hermosas. El hombrecillo vacilaba en su encomienda pues un familiar suyo adolecía de penosa enfermedad a lo que María aseveró: "¿que no estoy yo aquí que soy tu madre?". Con este espaldarazo el mexicano llevó hasta la diócesis las flores, sin saber que en su tilma envuelta se plasmaba la imagen de esta mujer que al ser descubierta persuadiría al religioso de la encomienda.
El "Rey de los deportes" predominaría en las regiones norte y sur-sureste del país y se mantendría a la par con el futbol en el centro, donde las oficinas corporativas inglesas promovían su práctica.
Lo interesante de este chiste machista no radica en esta conducta, al menos no para nuestro análisis, sino en su veracidad para los mexicanos, amén de ser el pajarraco originalmente de Chile. Nuestro país es el principal mercado para estas historietas, siendo incluso tirados ejemplares para vasta zona de Latinoamérica y los Estados Unidos, aun en ocasiones hasta para el propio país sudamericano. Es fácilmente explicable la afición futbolera del cóndor ya que el tiraje de la famosa historieta está a mano de la poderosísima empresa Editorial Televisa, filial obvio del gigante televisivo. Las explicaciones sobran.Así entonces el criterio de los mexicanos ha sido cercado por estos fenómenos que tienen en Televisa su máximo artífice, o bien es la televisora quien crea adicción a través de los mismos fenómenos de manera subconsciente, cubriendo la necesidad de émulos del mexicano. Y es que son diversos los obstáculos que nos impiden progresar como sociedad, pero son punteros los comentado hasta ahora. México puede y debe avanzar, de nada servirán los despliegues fervorosos a la basílica ni la incursión de Rafael Márquez en el Barça, sólo lo hará el día que renuncie a la caja idiota, en especial a la adictiva y monótona programación del "Canal de las Estrellas", el rating es nuestra arma ¿tienen el valor o les vale? NRAA. Mérida, Yucatán .