26 may 2010
Suciedad y zoociedad
A diez días del proceso electoral en el Estado, muchos quisieran dejar atrás las circunstancias de las elecciones, principalmente el PRI como ha sido su estilo por los últimos 80 años. Ellos mismos pregonan el reconocimiento de las cifras mientras su apabullante avalancha mediática busca desviar la atención a eventos realmente fútiles, exhortando a dejar todo atrás, a no guardar rencores, a participar en conjunto para el avance, etcétera.
Dijeron que se trataba de una “bola cantada” el triunfo tricolor en la capital yucateca, sin embargo los resultados, lejos de la diferencia abismal de más de 14 puntos que daban distintas encuestas, marcaron apenas de tres a cuatro puntos porcentuales de diferencia. En definitiva, aunque triunfo, el triunfo priísta no supo tan bien como quisieron, satisfizo pero no llenó, no hubo celebraciones fastuosas con las porras y batucadas que tanto jorobaron las últimas semanas, quizá porque sus 200 a 500 pesos que recibían no incluyeron la fiesta del triunfo.
¿A qué se debió esa diferencia? algunos analistas señalan el temor preponderante en la población; en una administración manipuladora y represiva como la de Ivonne Ortega, decirse afín al blaquiazul es echarse la soga al cuello; vivimos en una sociedad que pretende mostrarse como tranquila y pacífica, Mérida goza de una alta calidad de vida y muchos no transigen con esa actitud ofensiva del gobierno (yo mismo no escatimo en decir lo que tenga que decir a través de estas letras con relativa tranquilidad), sin embargo para la clase popular, la marginada, el hecho de protestar no tiene lugar. En estos tres años ha sido constante la ocupación de la esquina de la Plaza Grande frente al Palacio por huelgas de hambre, denuncias de injusticia, abusos de autoridad, discriminación e inequidad de género, fraudes, despojos y demandas de incumplimiento por parte del Gobierno Estatal, y eso tan sólo era la punta del iceberg de una serie de faltas que simplemente no suenan por la resignación de la gente afectada que plenamente conoce el curtimiento de la Sra. Ortega y sus secuaces al más impune estilo priísta de la “Guerra sucia”. Bueno, retomando a aquellos que sí escatiman en protestar, tienen el soporte de una carrera, de un grupo afín o de los medios de comunicación que evitan la respuesta destructora del palacio, pero ¡ay de aquellos desgraciados del anonimato que se atrevan a cuestionar! del campesino con su milpa derruida, del desempleado mandado golpear, del estudiante detenido y tratado deshonestamente por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública. Cualquier persona verdaderamente interesada en los problemas estaría al tanto de eso. Mas por ello desean acortarnos el criterio, dejarnos manipular por uno o dos medios ¿a dónde corrió Ortega pasadas las elecciones? ahí la vimos en la emisión de conocido programa matinal de Televisa planeando la boda de una mujer de la farándula que habrá de costear con dinero público, fondos que lamentablemente ya están justificados con otras acciones maquilladas como la compra de Chichén o de los terrenos de Ucú, y que a pesar de haberlos usado en la campaña pasada en cantidades que superaron 5 veces las del PAN, aparentemente todavía quedan; ahí en Televisa donde defendió el triunfo priísta en el noticiero nocturno. O si no su otro medio, el conocido tabloide sensacionalista que siempre había defendido a los perredistas ante cualquier otro partido pero que en Yucatán se desvive por la imagen de la gobernadora ¿dónde quedaron las cochinadas que denunció Jesús Ortega? ¿no que muy perredista? ah, pero para eso no hay dignidad ni soberanía…
Con toda esa maquinaria es natural un temor en la población de decirse contraria a la gestión de Ortega. Cuando fui a votar conté once personas de la “ola roja” apostadas frente a la casilla y cinco más adentro, para muchos era intimidante y como sostuvo un comentarista: el voto fue más secreto que nunca. Felizmente el PRI no ganó ni en mi casilla ni en mi distrito, no ganó en la colonia de Araujo donde se organizaban numerosas juntas vecinales (y en las cuales descubrieron a un funcionario del IPEPAC) ni en el terruño de Ivonne. A diferencia de las dolorosas derrotas federales del año pasado, la pérdida de la llamada “joya de la corona” no resultó tan amarga pues demostró la fidelidad meridana hacia el PAN y cómo la manipulación puede llevar a los indecisos a votar por el “más popular” y a los reprimidos a votar por el represor, amén de los políticos sin principios que demostraron su falta de valores al renunciar a su partido con tal de recibir un hueso con el PRI. En definitiva se tiene la oportunidad para que aquellas generaciones con menos de 27 años de las se supone tomó el PRI su triunfo conozcan de una vez por todas la realidad de ese partido, sobre todo en manos de tales delincuentes, y enterrarlo de una vez en nuestra capital. No obstante que una derrota no se debe basar en los errores del perdedor sino en las propuestas sensatas del vencedor.
¿Qué esperamos en estos dos años y pico que le restan a Ivonne antes de correr con Peña Nieto cuando se ése se destape? ¿qué le espera a la Araujo? la Sra. Ortega sigue apareciendo en Televisa o en sus filiales como Grupo Fórmula, mientras sus vasallos sostienen ofuscados que está “promoviendo al Estado” (por cierto ¿ya habrá terminado su hotel Ricardo Dájer ante el inminente éxito de la promoción?), en medio de denuncias cada vez mayores, siendo las últimas de los nacionales Roberto Zamarripa y Raymundo Rivapalacio. Respecto a Angélica, se divisa una administración corporativista -plenamente fascista-. Siempre me han tachado de idealista y en más de una ocasión me han dado sendas bienvenidas a la realidad, pero dentro de mi mismo idealismo yo ya puedo afirmar que vamos para mal, así de simple y llano.
Tal como a mí, a todos quienes protestemos nos llamarán artífices de la “guerra sucia”, por eso los priístas auguraron que aquella seguiría ya que era evidente que continuarán con sus arteras violaciones a la legalidad, adelantándose y condicionando a la gente con el mal empleado término para generar prejuicios. Seguirán justificando sus errores con los cometidos en el pasado por otras administraciones, comparándose con el gobierno federal y demás vociferaciones patéticas.
-Pero al final ganamos- me dijeron unos amigos del Revolucionario Institucional –los “panuchos” sólo están ardidos pero ya se les pasará. Ahora verán cómo se gobierna, que no es lo mismo que hacer obras.
Bueno –me dije-, de las repetitivas líneas de acción contenidas en la propuesta electorera de la virtual alcaldesa, casi todas convergen en la obra pública. Respecto a la vivienda es (mal) pensado que ya estaban cocinadas desde el paso su por la COVITEY. Para sus acciones sociales pretende, como su madrina, dar limosna ante su imposibilidad de resolver a fondo los problemas. De antaño recuerdo al tren que se detenía detrás de la T1, de él bajaban todas las personas del interior del Estado que venían a trabajar a Mérida, reflejo de la insensibilidad e incapacidad de las autoridades de los restantes 105 municipios (gobernados por el PRI en aquel entonces) para resolver los problemas de pobreza y desempleo; es así como una buena intención para “integrar a la Mérida del norte con la del sur” no es más que eso, no son cuestiones geográficas ni exclusivas de la capital, incluso si hubieran llevado a cabo el plan “Metropolisur” no se habrían resuelto esas diferencias. Ya veo a la próxima administración presuntuosa de un posible y simple crecimiento en vez de un auténtico pero improbable desarrollo.
Que no diga que lo hará con los 35,000 nuevos empleos que prometió; vean por qué es necesario no desentenderse de la situación: a pesar de la llamativa macro empresa (que en nuestro Estado no ha existido en esta gestión), la economía mexicana y yucateca está sostenida por la microempresa, la cual es aquella con una planta no mayor a 20 empleados; si omitimos los primeros cuatro meses que serán perdidos como suele ocurrir en los cambios de partido, le queda a la siguiente administración dos años; si de esos años ó 730 días restamos los 105 domingos nos quedan 625 días hábiles (e incluso las oficinas de trámites burocráticos para la apertura de negocios no trabajan los sábados ni días festivos pero vamos a ser benévolos); si dividimos esos 35,000 empleos entre los 625 días estamos hablando de la creación de 56 nuevos empleos diarios, es decir casi tres microempresas por día, y eso si es que tienen el capital suficiente para comenzar con sus 20 vacantes llenas.
Con dicha utopía seguramente usarán la ocupación de puestos laborales que ya existían, es decir que no se crearon, que no eran nuevos, para justificar un porcentaje; inflarán las plazas burocráticas además de las acostumbradas “recomendaciones” (no se espanten si ven a 20 empleados dentro de un módulo USE y a 15 usuarios en la fila) y permitirán el regreso de los ambulantes al Centro para contar esa ocupación informal como puesto de trabajo, con algún nombre rebuscado como “autoempleo solidario” u otro término mafufo que complementarán con algún programa populista para que “cuente” con nuevo empleo.
Tal vez nos estemos adelantando y que luego nos echen la culpa de salar; es mejor remitirnos a los últimos sucesos en la Delegación del Seguro Social ya dos veces tomada por presuntos albazos. La gestión ivonnista pretende a un nuevo delegado afín a su partido; se adelantó al supuesto nombramiento de un individuo ajeno al PRI y ahora, tras el encontronazo con el director general, a uno ajeno a Yucatán que se supone se mantendría más al margen de las cuestiones locales. El primer asalto con empleados y ahora con obreros de la CROC ¿por qué tanto interés? es simple: independientemente de las cifras de otras instituciones, los números crudos en cuanto a los empleos siempre los ha dado el Seguro Social ya que se toma su índice de afiliación como parámetro obligado, a diferencia del índice de ocupación y desempleo del INEGI que no le otorga importancia a las características del mismo; como la pretensión del próximo ayuntamiento meridano es crear 35,000 nuevas plazas, mi “profetizado” programa solidario no valdría para maquillar cifras y la inflada nómina burocrática, al otorgar el IMSS las prestaciones médicas al ISSTEY, también se vendría para abajo. Que no salga luego el Pedro Oxté que la toma de instalaciones se hace para el “bien de los trabajadores”, bah. Como diría Martí: si no puede que renuncie, aunque aquí ni han asumido y ya las ven negras, entonces si no podían ¿para qué rayos se postulan?
Al menos este pesimismo no se contrapone a mi idealismo, creo firmemente que algún día el pueblo estará más interesado en participar por el bien común tal como debe hacerse y no sólo “tener el valor cívico de votar en tiempos electorales”.
¿A quién no le gustaría ver 35,000 nuevos empleos y hasta más? tantos que habría que traer a gente de otros municipios y Estados para cubrir tales plazas, ya no en el tren que paraba en los terrenos del Fénix sino en un flamante tren bala. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 26 de mayo de 2010.
10 may 2010
La actual guerra sucia en Yucatán
Los últimos días ha sonado mucho el término de “guerra sucia” en el ambiente político; señalan los aludidos a Acción Nacional como artífice de tal estrategia, sin embargo el concepto dista mucho de lo que ha sido en verdad esa “guerra” en nuestro país y en todo caso sería oportuno verificar los procederes de aquel partido para buscar similitudes que sugieran tal aseveración.
La llamada “Guerra sucia” es la ofensiva nacida del priísmo a finales de los años 60 con el evento en Tlatelolco; a partir de entonces la represión del sistema buscó acallar las demandas estudiantiles, sindicales, intelectuales e incluso de protestas dentro del mismo partido oficial. De las acciones masivas, la censura generalizada y política del miedo que culminó en los ochenta, silenciándose y mandándose al olvido hasta que Vicente Fox creó una fiscalía para su investigación que apenas pudo destapar la punta del iceberg. Posteriormente, apenas en la década anterior, se pasó a métodos más acuciosos y concretos, ensañándose con los políticos contrincantes, asesinados o desaparecidos forzadamente.
Era tan obvia la red de mentiras que al mismo pueblo ya no se le tomó el pelo; el desaparecido noticiero “24 horas” presentaba gente desconocida autonombrándose cercanos colaboradores a la oposición (medios hermanos, tíos, amantes) para establecer una sarta de falsedades; los periódicos nacionales mostraban publicidad funesta supuestamente pagada por el PAN o PRD para atemorizar a la población sobre medidas drásticas que tomarían en caso de resultar vencedores. La propaganda oficial inundaba el país con los consecuentes derroches de presupuesto. Las universidades y demás foros cerraban sus puertas a los contrincantes, incluso cuando eran egresados de las mismas. La maquinaria fascista del PRI se aseguraba del voto de los trabajadores sindicalizados, los campesinos y burócratas, tanto así para condicionar psicológicamente a la población de triunfos indiscutibles en los que hasta se comprobó que los muertos votaban; así justificaba su “promoción de paz y tranquilidad” que sólo ellos podían manejar.
En Yucatán se vivía una dictadura a cargo de Víctor Cervera Pacheco, quien inició su cacicazgo beneficiándose de la misma estrategia sucia al llevar a Graciliano Alpuche a dimitir y ascender él como interino; estuvo también a cargo de la Secretaría de la Reforma Agraria donde realizó oscuras operaciones con inimaginables extensiones de tierra que pese a las demandas nunca se pudieron investigar por el bloqueo legislativo impuesto por la mayoría del PRI. Después, repitió su sucia ofensiva contra Manzanilla Schaffer quien también renunció y posteriormente culminó un sexenio completo como gobernador “constitucionalmente electo”. Además, en este período no se cansó de difamar a sus contrincantes políticos, fomentando la xenofobia y homofobia en su partido y en un buen sector de la sociedad que se dejó llevar por el cuento de “la paz que en Yucatán todos queremos”. Sin desligarse de su cuna como líder estudiantil, proporcionaba sendas sumas a la desaparecida Federación Estudiantil Yucateca, plagada de porros y que orquestaba denigrantes bacanales en generaciones de alumnos, muchos de los cuales culminaron en la mediocridad.
Desde que ascendió a la gubernatura su sobrina, la Sra. Ortega, su gestión no ha sido menos azarosa aunque de menores consecuencias dada la mayor vigilancia que se guarda en determinados sectores de la sociedad. Al iniciar su gestión fue clara: la línea de referencia sería la de su tío ¡terrible noticia!
Carente de obras y endeudando al pueblo de Yucatán, no se ha cansado de afirmar que “gobernar no es sólo hacer obras” pues su gobierno es “cercano a la gente”, lo que –según ella- establece la diferencia con “administrar el poder”. Este discurso ha sido aprendido por su séquito al grado ser su bandera de campaña en la actualidad. Sin poder fundamentar sus “máximas” acaban criticando al partido opositor, mostrándose como menos negativo. Este fin de semana estuve debatiendo sobre ello y todos se desviaban a criticar los problemas internos de PAN cuando eso compete sólo a sus afiliados.
Fíjense ustedes: la gestión ivonnista ha comprado tranquilidad con la empresa Televisa, aquella que difamaba a la oposición en la década pasada; le aseguró dinero para su CRIT, locaciones para sus producciones, exclusivas de conciertos y concursos, obsequios a sus directivos y empleados, e incluso ha sobregirado a la Secretaría Estatal de Turismo al cubrir los gastos de “Espacio”. Naturalmente la empresa se mantiene al margen de las revueltas políticas, y teniendo mucha gente la mala costumbre de vivir “un mundo de caramelo” con la caja idiota, al azuzar el enjambre político otro medio es natural del populacho dejarse llevar por la falsa tranquilidad impuesta por Ortega quien a través de sus allegados sostiene: tiene que ser guerra sucia, es guerra sucia (y luego andan creando redes sociales que “ya no le creen nada a ese medio” -pues no hay pero ciego…-).
Un medio local, especializado en proyectar la imagen de su director quien presume de haber padecido la guerra sucia, guarda un amargo rencor contra el PAN y también fue “comprado” por el gobierno. Se desvive enseñando cómo la gobernadora está cercana a la gente y cómo reparte zapatos (de mala calidad) y cobertores (hasta a gente muerta como en el pasado); con la carencia de obras o cosas positivas sobre sus mecenas, empaña sus páginas con descalificativos a los panistas, buscándole apodos o haciendo denuncias falsas que nunca llega a fundamentar. A cambio, su viejo director, nunca reconocido y tachado de polígamo y terrorista, recibía por fin premios “fumados” que presto difunde en su rotativo. Con la cerrazón a propaganda panista y artículos objetivos, ha decrecido la calidad de su contenido. En el lío ventilado de las tierras de Ucú, fue el único medio del país que desestimó el hecho y presentó notas sin autor y hasta un testigo “fidedigno” para desmentir el hecho, justo como en “24 horas” durante la guerra sucia; esas apelaciones no han tenido eco ni en Proceso, La Jornada u otros medios ajenos al PAN y verdaderamente dignos que en su momento publicaron la denuncia. Con el bloqueo priísta en el Congreso local para revisar las criminales cuentas de la administración estatal, el encargado de ventilar el problema fue el senador Hugo Laviada a quien Ortega trató de silenciar con sus contactos en el Senado, algo que aún no ha ocurrido por la evidente represión que significa eso o como diría Ivonne: sólo su fuero me detiene.
Sólo compare las medidas de la guerra sucia original con esta, cualquiera semejanza ¿será pura coincidencia?
Tratando de comprar más medios, el PRI ha acaparado espacios en TV Azteca y otras fórmulas de comunicación; ha destituido a periodistas y conseguido que echen a colaboradores radiofónicos de ciertas estaciones como Gina Villagómez.
Amenaza a empresarios para cuadrarse, establece espías políticos, amedrenta a gente por cualquier pretexto como los jóvenes de las playeras. Y hablando de jóvenes ¿quiénes son sus principales colaboradores? aquellos ex líderes estudiantiles beneficiados de los excesos concesionados por “Balo”: Nerio Torres, Mauricio Sahúi, Friedman Peniche, quienes ha convocado a su “generación perdida” para tantas triquiñuelas y como bases de grupos en estas elecciones 2010. Familiarizados con la jurisprudencia, estos individuos pululan las instituciones de justicia en el Estado y en complicidad suya su jefa enaltece a Yucatán como el más seguro del país cuando ciertamente las estadísticas de crímenes se basan en las demandas y denuncias que difícilmente pasen en la Procuraduría con los porros o en el Tribunal de Justicia con la sumisión ya hasta signada legalmente que se guarda a Ivonne; porque, en efecto, los yucatecos no tenemos la costumbre de denunciar, pero basta ver los registros de robo a casa habitación, de violencia de género, de maltrato infantil, de faltas imputadas a adicciones para desvanecer el espejismo de la “paz y tranquilidad” que se nos presenta. Pero de nuevo se nos señala como insensibles que altercamos el ambiente grato de la comunidad, que venimos a sembrar conflictos, una guerra sucia ¿será?
Como dice la página de la candidata priísta a la alcaldía de Mérida: en el municipio la mitad somos menores de 27 años, pero eso no es justificación para dejar en el olvido los parámetros de la verdadera guerra sucia que sin duda se vive en Yucatán, pero no por el PAN sino arrastrada de tiempo atrás por el PRI que presenta el término como “novedoso” y que lamentablemente ha tenido eco en algunos líderes de opinión.
¿Votos? interesado en dejar atrás la auténtica cultura e identidad yucateca, censurando la memoria colectiva, promoviendo en la juventud falsedades, así como también condicionando a los sindicatos con líderes corruptos como con los maestros o los trabajadores de la salud, destituyendo a burócratas que ya han entablado decenas de demandas laborales contra el gobierno estatal (que seguro ganarán pero los hará salirse del ring en esta campaña), con presiones psicológicas, toda un cochino conflicto, se asegura sin prudencia el PRI la victoria.
Para desestimar las demandas, han recurrido a la xenofobia y también han traído a su títere dirigente nacional que nunca ha tenido buena relación con Ortega. Afirman que esta “guerra sucia es del PAN” y continuará después de las elecciones, y claro, el desazón continuará porque no se debe a las elecciones y si el blanquiazul toma juego es para contraatacar los apabullantes delitos de Ivonne Ortega y sus secuaces -irrisoriamente han dado estos mismos la razón de su guerra-; no es contra su candidata Araujo ni de la panista Zavala; orquestada la guerra sucia hacen pasarse por víctimas pues más que nadie están sensibilizados de cómo funciona y de cómo pueden manejar el presupuesto para complementar su onerosa campaña que llena de panfletos tricolores mi reja cada semana.
Entonces ¿sí hay guerra sucia en Yucatán? juzgue usted mismo. N.R.A.A. Mérida Yucatán a 10 de mayo de 2010.
4 mar 2010
Ivonne Ortega, los sindicatos y los medios ¿hasta dónde iremos a parar?
Con anticipación había escuchado del estilo priísta pero pude constatarlo durante mi formación académica. Dada mi constante convivencia con burócratas –especialmente del área de la salud y la educación- fui testigo de la manipulación sindical a las masas, condicionadas en el mejor de los casos, o bien amenazadas por sendos líderes gremiales para fungir de elementos de protesta, allanamiento o como simples acarreados para mítines políticos, con protocolos perfectamente establecidos y exclamaciones bien ensayadas, indicados a portar la camiseta y trasladarse en camiones facilitados por empresas transportistas con intereses de por medio, saciados con bebidas oficiales Natura y tortas facturadas a amigos y familiares.
Luchas y luchas han costado los derechos sindicales que, sin embargo, aún no son esgrimidos libremente por el proletariado, no porque el gobierno o los patrones los vapuleen sino debido a la retención de los mismos por la mafia de algunos sindicatos que condicionan tales garantías para sus intereses personales y/o en pos del partido que por antonomasia acapara los frentes: el Revolucionario Institucional.
Con injusticia los profesores, médicos, las enfermeras o secretarias son condicionados a optar por incrementos de horario, permutas o la soñada basificación que por derecho ineludible tendrían pero que son convertidos en “favores”, “recompensas” o demás dádivas de sus representantes siempre y cuando consientan sus caprichos; al menos en Yucatán se ha visto que los exámenes de oposición, escalafón u otra superación profesional son inútiles –aún con instrumentos oficiales- mientras titulares de secretarías y dependencias estatales padezcan de carácter débil, temeroso o bien el “jefe” haya dado luz verde a sus líderes sindicales para controlar bajo la mesa todo el aparato.
En Yucatán no sólo se palpa sino se ve, comprobándose de voz de los trabajadores que relatan la explotación que sufren por parte de sus delegados. Paradójicamente continúan sometidos a la figura corrupta del sindicato y la impavidez gubernamental pues no encuentran manera de avanzar y su situación económica y familiar les lleva a tomar tan drástica decisión. Así es nuestro México y nuestro Yucatán, producto de 80 años de priísmo pero también por culpa de nuestra apatía y egoísmo para luchar por la verdad y la libertad.
Aparte están los individuos que sin moral, principios éticos, valores profesionales ni vocación ansían recibir su plaza fija, de tiempo completo, en la ciudad y de preferencia cerca de su casa apenas dejan el plantel donde cursaron su formación.
Miran con envidia a los familiares de políticos o líderes sindicales que por “recomendación” acaparan los puestos e infieren que la corrupción es la mejor forma de hacer las cosas, prestándose para mítines, acarreos, faltando a sus actividades que son pagadas por todos los mexicanos con sus impuestos para la educación, seguridad o salud de sus hijos pero que toleran los delegados mientras hagan “bulto” en el evento; surgen entonces las famosas comisiones, licencias temporales de los burócratas para faltar a sus labores debido a “otros” compromisos.
En ocasiones son tantos los cofrades incondicionales que no todos terminan recibiendo lo que deseaban, es entonces cuando el pueblo sufre las acciones de profesionales sin ética que sólo buscan permutar lo antes posible a la ciudad en donde –una vez allí- tomarán a futuro la estafeta del gremio para continuar la terrible mafia que adolece el sector trabajador del país, en detrimento a la mayoría de los representados que no tienen de dónde elegir.
La escalofriante administración PRI-gobierno de Ivonne Ortega, teniendo olvidada a la gente de campo, ofendiendo a los estudiantes (a pesar de que muchos colaboradores de ella surgieron de las filas estudiantiles) y desinteresada por crear fuentes de empleo para la clase popular, ha centrado su estrategia política en los sindicatos a través de los cuales hace sonar su gestión. Son tantos y tantos burócratas federales y estatales que acuden voluntaria o involuntariamente a los llamados de sus líderes para servir al PRI. De los que asisten por su voluntad muchos lo hacen con dolo para conseguir las cosas fácilmente, mientras que otros, habiendo desechado toda posibilidad recta de avanzar en lo profesional y por ende económico, se presentan como último recurso. Sinceramente causa lástima pues es imposible que les toque a todos, llenándose en su credulidad los esperanzados trabajadores con “a la siguiente seguro te toca, ya es un hecho, ya hablé con el jefe”.
Sabe el partido su estrategia, por eso ha dirigido tantos recursos a los Estados desde la Cámara baja, burlando a la Federación y condicionando la autonomía municipal. Por eso rechaza la reforma política pues sabe que referendos acabarían con gobernantes como Ivonne Ortega que llegó al puesto con el voto del 33% del padrón electoral pero que seguramente ha decrecido en estos días ¿mayoría?¿dónde? Por eso sueño con el día en que el PRI pierda su registro, no sin antes haber visto a los conciudadanos librarse de la corrupta opresión sindical y de frentes populares vendidos y sobre todo de pensar por ellos mismos y no definidos por medios de comunicación; se vale soñar y querer es poder…
Vayámonos ahora al otro apoyo de la Sra. Ortega: la estrategia mediática. Se sostiene parcialmente de la empresa Televisa, quien acomodó su asignación (que no designación) como candidata a la gubernatura en 2007 por acuerdo con gente innombrable y que recibió a cambio –la televisora- puertas abiertas para disponer de la Entidad y su presupuesto, las pruebas sobran. La circunstancia de su difusión también se sostiene de la información pagada que ofrece a través del periódico Por Esto!, tabloide sensacionalista que plasma en sus páginas el más grotesco estilo que termina opacando la pluma de cierta gente apreciable que tiene la oportunidad de expresarse a través de él.
Y no es nada nuevo, dicho rotativo ha sobresalido ante todo por la persistente promoción a la figura de su director, el señor Mario Menéndez, y el marcado rencor que se expresa hacia cualquier ideología ajena a la que contribuya a la causa del dueño, contradiciendo su presunción de tolerancia. Sus páginas se plagan de palabrotas y se ha institucionalizado el mal hábito, la falta de respeto, vaya, la enfermedad psicológica de ciertos trabajadores de sus filas de poner apodos por demás ofensivos.
Ya cansado el guerrillero frustrado Mario por la edad y sus aventuras subversivas que alguna vez se acusaron de terrorismo, llenándose con el reconocimiento de únicamente los que le pagan la promoción y quienes lo creen conocer, ha cedido el control al editor y columnista Rafael Arena Rosas, un auténtico “escribidor” que no hace más que calumniar en su espacio sin siquiera establecer propuestas, imponiendo el estilo de animadversión a otros periodistas.
Entre sus zalamerías a regímenes represivos y denuncias al crimen organizado y narcotráfico que nunca tienen fundamentos (¿por qué en otras regiones los medios que se atreven a hacerlo sufren atentados y este periódico sólo recibió un explosivo mínimo, similar a la bombas caseras que alguna vez le imputaron al propietario?), publica notas que de lejos se notan compradas y que me consta personalmente, notas que terminan por difuminarse ante la imposibilidad de darles seguimiento o bien verse rápidamente desmentidas; allá se lucen Ivonne Ortega y sus secuaces –incluidos los de San Lázaro-. Se defienden quejándose de otro periódico como falso pero que coincide este último con otros rotativos de igual prosapia; los auténticos medios de izquierda que aunque no siempre los tenemos en físico bien los podemos leer en línea a diario, no usan el mismo estilo que el Por Esto! ni se hacen cómplices de sus mentiras.
Durante la función de boxeo promovida por el gobierno de Ortega, recibió tremenda rechifla que le mostraron por un momento la realidad de su gestión, la falsedad de su figura, la bajaron de su nube y ni con toda la consejería recibida para su imagen, los gastos millonarios en su físico, la promoción desmesurada de su persona cual “royal” europeo y las cargadas cuentas de sus decenas de asesores en todos los niveles de gobierno, comenzando con Ulises Cabrera, pudieron excusar el momento, cayendo en ridículas acusaciones y culminando con un “¿y qué?”
Muchos piensan que la pobre mujer es solo un títere cuyos hilos penden del centro del país, quizá por eso recibirá próximamente un reconocimiento del PRI nacional por haber vivido de la ubre del erario ininterrumpidamente, como ejemplar miembro del tricolor, y además será reconocida como líder joven por el Foro Económico Mundial, organismo financiado por empresas multimillonarias en el cual Televisa ha participado asiduamente en los últimos años y desde donde, por “coincidencia”, el gobernador del Estado de México, Enrique Peña, fue reconocido con igual premio en la última edición en Davos.
Eso se tiene que organizar para que Bonny deje de chillar por el mal rato que vivió al encontrarse de frente con una pequeña representación del sentir verdadero que ya va cundiendo en miles de personas en Yucatán; le tuvieron que acarrear masivos grupos de gente para contrarrestar un daño que ya estaba hecho y gracias al cual la sociedad ha descubierto su punto débil: la realidad de sí misma y de todo el tugurio que se esconde tras su terno y filigrana. Su “gallo” para la alcaldía (en este caso gallina) se ve opacado por la mediocridad de su patrona que en estos días anda vaciando las arcas públicas para comprar más espacios donde dar versiones risibles: que los que silbaron andaban beodos, que el Ayuntamiento panista compró medio recinto, que un chiflido es nada… en fin, de no haber sido algo no se censuraría la libertad de expresión, torturado a comerciantes, abusar de la autoridad.
Pues no basta con crear redes que “ya no le crean a algún periódico”, poner a alguna lideresa estudiantil a presentar quejas cuando la credibilidad de tal representante se pone en entredicho con el conflicto actual de los estudiantes, ni mantener la monótona parcialidad del Canal 13, de la televisora no oficial o del periódico Por Esto! que con callárselo no pueden decir otra cosa de una administración que nada trascendente ha hecho.
¿Acaso no se planea ya la inauguración de la Temporada de Béisbol? el miedo no anda en burro (en el caso de los asesores) y si bien es sólo un ejemplo día a día veremos la degeneración de esta gestión estatal que ha contaminado las entrañas del sistema político yucateco, atrayendo a gente sin principios de todos rincones o instituciones políticas para infectar y matar a través del delito más punible: la traición.
Se necesitan medidas drásticas, casi iguales a aquellas tomadas bajo la consigna de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”: una guillotina simbólica colmada de hombres y mujeres libres para pensar, libres de influencias nefastas, libres de sindicatos corruptos, líderes populares y dirigentes estudiantiles vendidos, iguales en condiciones, en derechos y garantías, iguales como lo que fueran sin importar lo que fueran, y sobre todo en plena fraternidad, más allá del “yo” unilateral; Mérida y Yucatán, yo SÍ les quiero. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 4 de marzo de 2010.
20 feb 2010
CUARESMA, LA CARNE, LA CHAYA Y DOS ARAÑAS
A pesar de la inoperancia de las moderaciones cuaresmales desde un punto de vista religioso, aún conservan su utilidad como medida sanitaria; dentro de la ley de los judíos se establecieron reglas de comportamiento en relación a cuestiones de animales, pureza, impureza, enfermedades, estados fisiológicos e incluso protocolos en la elaboración de alimentos, medidas que en la actualidad sólo son seguidas en la ortodoxia judía. Lo interesante de las reglas no es su sentido dogmático sino su función en el pasado como estrategias de salud pública entre dicho pueblo, mucho antes del concepto de Medicina preventiva y Educación para la Salud. Igualmente, la Iglesia aprovecha el deber espiritual de la Cuaresma para promover acciones que no sólo sean benéficas desde la religión misma sino a la salud física y mental, recibiendo entonces una recompensa integral.
Como mencioné al principio, ya no es una obligación, pero todavía conservan su validez como medidas sanitarias; evitar los productos cárnicos temporalmente es favorable a la salud pues no sólo se deja de consumir grasas saturadas y proteínas de alto residuo nitrogenado sino que se consumen en su lugar muchos nutrientes que son necesarios para el correcto funcionamiento del organismo y que mantienen adecuadamente balanceada la alimentación.
Quienes opten de buena voluntad a prescindir de la carne de animales terrestres disponen de una amplia gama de productos marinos como los de escama, ricos en ácidos grasos que disminuyen el colesterol y fortalecen las defensas, además aportan gran cantidad de vitaminas liposolubles como la A, D, E, entre otras, y los mariscos ricos en proteínas de fácil digestión y con buena aportación de minerales. Nota: el pez león no se puede freír.
Para quienes opten por los productos vegetales también existe una amplia gama de productos, en Yucatán ya contábamos con un acertado menú pero que se ha enriquecido con las aportaciones foráneas. Remitiéndonos al menú autóctono es indudable el puesto de honor para la chaya doméstica (Cnidoscolus chayamansa), esta reina de la “vigilia” se disfruta en los hogares yucatecos en caldo, revuelta con huevo, en fritangas de masa y especialmente en el tamal de chaya o “dzotobichay”, con huevo duro, pepita de calabaza, tomate e incluso queso en las versiones más innovadoras.
Esta planta es rica fuente de nutrientes y aporta más que otros alimentos considerados milagrosos o “súper comidas”. De arraigo prehispánico, las familias de Yucatán solían tener en sus solares más de uno de estos arbustos, a veces de distinto tamaño de hojas de acuerdo a las exigencias de los comensales, incluso los más expertos señalaban las diferencias de sabor dependiendo del tipo de suelo, región o época meteorológica.
Por cuestiones de espacio, desconocimiento de las técnicas de mantenimiento, recolección y preparación, es difícil encontrar tantas matas de chaya como antes, sobre todo en las ciudades, aunque el gusto por la “espinaca yucateca” continúa igual. Sin embargo a pocos años para acá se ha dado un fenómeno que de no solucionarse amenaza gravemente la disponibilidad de chaya doméstica en todas sus variedades: las plagas.
Célebres por su condición urticante y su alta carga de cianhídricos, las hojas de chaya siempre fueron respetadas por los herbívoros, incluidos los parásitos, siendo la cocción –ni siquiera el escaldado- la única forma de neutralizar sus defensas y hacerlas comestibles. No obstante, la llegada de dos ácaros a la región ha burlado la otrora invulnerabilidad de la planta, ocasionándole una muerte lenta durante la cual la hace inservible como alimento aunque no incomible.
Estos ácaros son la araña roja (Tetranychus urticae) y la araña blanca (Polyphagotarsonemus latus), parásitos cosmopolitas de reciente arribo al Estado. En caso de recolectar las hojas de una planta enferma nos estaremos comiendo cientos de ácaros microscópicos y puro bagazo, toda vez que los nutrientes se han perdido. Es fácil reconocer una hoja enferma: en el caso de la araña roja son visibles a simple vista y se reconocen por su color francamente rojo, secretan una tela como de araña y descaradamente rondan el envés de la hoja, misma que va tornándose opaca, amarilla o gris y una vez marchita se cae; en el caso del nefasto ácaro blanco, es microscópico y se identifica con hojas de verdor más concentrado que van deformándose de modo característico (alineándose y doblándose como canasta de jai alai) pero no tan florido en la chaya donde sus hojas –por la misma anatomía- se deforman como una garra, también cortan el crecimiento de la planta e imposibilitan su floración y reproducción.
Los amiguitos no deseados han infestado gran parte de los arbustos de chaya y con los datos proporcionados puede verificarse en la planta que se tenga más cerca. Involuntariamente me he encontrado con ejemplares enfermos en todos los rumbos de Mérida y algunas partes del interior del Estado. Quizá por ello la chaya expendida en los mercados haya alcanzado precios elevados, llegando el coste a ser más alto por kilo de chaya que de carne –amén de la temporada-.
Gran parte de la culpa está la tiene la invasión de plantas extranjeras a través de viveros sin las debidas precauciones pero también debemos reconocer que una buena proporción de las matas derivan de estacas de una mínima cantidad de arbustos desde hace décadas. Opino que es una urgencia refrescar la calidad de las chayas a través de la selección de estacas resistentes e incluso la hibridación con la purgente especie silvestre (Cnidoscolus aconitifolius), a menos que no nos importe ver mermada la población de los ejemplares domésticos y tengamos que erogar mucho dinero por degustar este accesible manjar en comparación al carísimos productos del mar.
Las plagas pueden controlarse con productos químicos organofosforados pero no es lo ideal pues son las hojas que se consumen directamente; el uso de repelentes a base de neem, ajo y canela funcionan pero se requiere dedicación y constancia, mucho qué pedir para la poca paciencia de la gente moderna. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 20 de febrero de 2010.
4 feb 2010
EL PRI, UN CASO PERDIDO
No tiene caso decirle a quienes se los dije que se los dije porque dejaría de decirles lo que les estoy diciendo ahora que es lo mismo que les dije y que no tendría caso dejarles de decir. Mi propósito no es favorecer a tal o cual partido, pero si algo ansío en esta vida es que cada ciudadano del particular país en que vivimos aprenda a pensar y tomar decisiones por sí mismo, con un obvio compromiso moral para dirigirme primero a los vecinos de mi Estado y municipio.
Cada individuo es libre de elegir entre sus opciones y nadie debería intervenir; las campañas deben ser siempre propositivas, votar por quien presente el mejor escenario. Si bien el famoso “voto de castigo” es tolerable, mantener esa visión retrógrada y de cierta forma rencorosa en forma permanente sólo prolonga la creencia de que todos los políticos son malos y que “tiene derecho” a vivir de nuestros impuestos aquel que nos haga menos daño mientras ciertos sectores de la sociedad vean cómo “rascarse” por sí mismos. Es justo acotar que en algunas comunidades la evolución del pensamiento fue tomando velocidad desde años atrás y dentro de sus primeras expresiones tuvieron que sufrir la censura del oficialismo al grado de recibir de la metralla la más canalla represión.
No se buscaba más que el adecuado desarrollo del pueblo, la cuestión era sencilla, ya Juárez lo había dicho: la línea recta es la más corta, ¿qué ansiar más sino primero la libertad? ese valor puesto en la Ley y esgrimido en el discurso; era tan sencillo aplicar las garantías, la línea más corta sin duda, pero en aquel entonces el aparato gubernamental le temía a algo más que a nada: a la verdad.
Un maestro de Galilea había dicho hace mucho que la verdad hace libre a los hombres, y aunque la Historia trillada lo contrapone a Juárez, ambos predicaron sobre la paz, reafirmaron la validez de las leyes, rechazaron la presunción y la opulencia, consideraron misión ineludible la búsqueda del bien común y, como dije al inicio del párrafo, vieron la necesidad de toda persona en encontrar la libertad. Si bien difirieron en modos y formas, la información manipulada los hizo totalmente incompatibles, se ocultó la correspondiente verdad.
A base de perseverancia en un lucha que aún no acaba en algunos frentes, diversas comunidades consiguieron derrocar a los represores, quienes ocultaban la verdad; esas comunidades gozan hoy de una mejor calidad de vida, avance material e intelectual, desarrollo humano y viven motivadas para hacer válida la libertad en su máxima expresión.
Quizá sobre comentar que el actual Partido Revolucionario Institucional es quien mantuvo tal injuria, pero es operante aclarar que esa afrenta no culminó y sigue latente en los procederes del partido y por ende en los lugares donde aún “administra el poder”. Gran parte de la población es aún gobernada a niveles locales por el PRI, son cientos de municipios que carecen de desarrollo, persisten costumbres anacrónicas y sus pobladores tienen que emigrar a los grandes núcleos urbanos o bien hacia el otro lado de la frontera norte ante la falta de bienestar. Sin generalizar, hay quienes, ofuscados por el progreso, ansían prestos un igual nivel de vida al que sin duda tienen derecho pero que no se consigue sin esfuerzo; acostumbrados al “atole con el dedo” rechazan que les enseñen a pescar y demandan directamente el pescado; sensibilizados del tráfico de influencias, compadrazgos y apadrinamientos políticos, nepotismo y acoso de toda índole, no ven otra manera de sobresalir, conseguir un puesto de trabajo, disponer de la justicia según convenga, etcétera, si no es en tal modo. Lleno el tricolor de “dinosaurios” expertos en los métodos, representantes gremiales que plagan las oficinas burocráticas de personal no calificado, “juniors” que presumen de la impunidad que pueden llegar a gozar -todo bajo una máscara de servicio y entregada representación popular- muestran a una opción política con falsa imagen de la que casi todos tienen fe pero que a la vez rechazan aceptarla como en realidad se mueve a riesgo de no disfrutar en algún momento de las “recomendaciones” que finalmente sólo denuestan el valor de la igualdad que va a la mano de la libertad y que en consecuencia es vilipendiada ¿quién se atreve a renunciar a algo que aún se va cimentando? muchos, muchos, y lo demuestran los resultados electorales.
Tal como dije al principio, es consecuencia de la decisión de cada persona para con su voto, una decisión que puede o no derivar de un análisis. Allá nadie debe intervenir aunque no falten las instituciones políticas que anden presumiendo su omisión en los medios (¿será posible?), pero en lo que a mí corresponde considero que existe un deber moral hacia el esclarecimiento de la verdad. Si bien el PRI todavía tiene gran preferencia por lo que realmente es, no faltan individuos que aún se crean su disfraz de abnegado, luego entonces sería doblemente útil su desenmascaramiento pues no existiría manera de simular la moralidad que abanderan tantos afiliados como tampoco esa imagen en el exterior. Definitivamente, como en todos los partidos, cuenta entre sus filas con ciudadanos capaces y con principios a los que se abriría paso para la adecuada construcción del municipio, del Estado y de la Nación, acabando primeramente con la enajenación de los servidores públicos.
Cuando el susodicho partido acaparó la mayoría absoluta (con su fiel tucán) en la Cámara baja durante las últimas elecciones federales, desde el principio ha tenido la oportunidad de sacar adelante las reformas más adecuadas para el país, sin embargo ha frenado el avance generalizado a fin de proponerlas en un posible futuro sexenio suyo para usarlo en provecho propio y no de la sociedad. Rechazando las propuestas de una tendencia acusándola de electorera o de otra acusándola de populista, hace uso de la demagogia para representarse como única salida, no preocupado si quiera por criticar constructivamente -pues abriría un debate que seguro perdería- ni mucho menos por proponer; en fin, se lava las manos como el Pilatos que se desentendió de la verdad.
Y es que es indudable, se ha repetido desde el punto que se quiera ver: cuando Madero fue asesinado se esfumó cualquier futura emancipación derivada del movimiento revolucionario; cuando Zapata murió se perdió al auténtico caudillo de los trabajadores de la tierra. De entre los grupos que se enfrentaban uno consiguió enarbolar aquellas dos banderas ajenas y exterminó a sus contrincantes: más allá de fomentar la democracia inherente al pensamiento de Madero, se dedicó a contenerla, más allá de fomentar la producción en el campo y establecer una simbiosis social le devolvió a los hacendados las tierras y procuró desigualdades. Ese grupo fundó el PRI y los actuales militantes pretenden resurgir la doctrina revolucionaria usurpada como estandarte, diciéndose poseedores y auténticos herederos no obstante que rechazan armas que consolidarían la democracia y evitarían controversias y demás lastres legales, desdeñando los recortes a los partidos, la disminución de legisladores, negando la posibilidad de referendos o plebiscitos; se dicen perpetuos guardianes contra la privatización cuando desde el Estado de México se contagia a los demás gobiernos estatales priístas la privatización de la obra pública; desean controlar las jornadas protocolarias del Ejecutivo para someterlo junto con el Poder Judicial al Legislativo, una bofetada al federalismo, mientras que da rienda suelta a la excesiva difusión de su “gallito”, los súbditos de éste en las sillas ejecutivas estatales o cualquier candidato que pretenda hacer creer a la sociedad cuánto la quiere…
No bastando con eso y valiéndose de “nuevas mayorías”, ignoran a las minorías y zahieren a la equidad de género, siendo el partido que cuenta proporcionalmente con menos mujeres entre sus servidores públicos (léase parlamentarios o de otro rubro) llegando incluso a ofender a los electores haciendo renunciar a mujeres electas a fin de dar paso a sus suplentes hombres. En cuanto al campo ni qué decir, en el Estado lo dirige un pudiente vástago de desaparecido ex secretario de la Reforma Agraria en cuyo desempeño se repartieron tierras de manera criminal a latifundistas y hoteleros por todo el país.
Aunque la lista pueda seguir baste la mitad de esto para señalar que quienes comandan el PRI y todos los que se mueven bajo sus hilos no tienen calidad moral para nada, o como dirían los compañeros heliófilos: no tienen… progenitora.
A veces me confunde la continua votación por aquel partido y por tal sintetizo palabras que sostuvo cierto prócer latinoamericano: viendo en manos de los políticos terribles a las masas muchas veces ignorantes cuyas sentimientos y pasiones son explotadas, es deber de todo hombre honrado no desentenderse de la política para evitar que los parásitos la agangrenen, y trabajar no con esas doctrinas ineficaces sino como los medios reales en pos de la libertad.
Y es la verdad la que nos hace libres, siendo deber de todos no ignorarla. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 4 de febrero de 2010.
16 ene 2010
A QUERER A MERIDA
Por Narces Alcocer Ayuso
Y sí, vaya que fue una sorpresa para mí la aceptación de la Arq. Araujo como virtual candidata a la alcaldía del municipio por su partido; ya lo había anticipado el Diario de Yucatán aunque siempre fui escéptico pues daba por hecho el nombramiento del diputado Zapata como candidato e incluso le daba al dirigente estatal Sahuí mejores posibilidades que la ex directora de la desaparecida Cousey. Sin más que los cuchicheos de algunos amigos dentro del tricolor sobre la aceptación a regañadientes de Zapata Bello siempre y cuando quede él como candidato a la gubernatura en el 2012 ó de Sahuí Rivero para alcalde en el mismo año, la impresión en los “gentiles” no va más allá que la santa palabra de la Sra. Ortega que poco a poco ha desestimado a priístas capaces para cundir la estructura burocrática y del mismo partido con personas aparentemente allegadas e incondicionales pero no precisamente a su patrona.
Por otro lado, en Acción Nacional se vive un ambiente tenso pues se teme una posibilidad de derrota en las urnas. A pesar de su declive, el partido no ha tocado fondo; nadie duda que fueran funestas las derrotas en las gubernaturas de Querétaro y San Luis o las alcaldías de Guadalajara y los municipios industriales del Estado de México, pero un traspié en la municipalidad meridana cimbraría la base panista y modificaría por completo el mapa político de México. Digamos que el PAN es una estructura de cuatro columnas: la primera la constituye la fuerza norteña, la siguiente es la fuerza del Bajío, la otra es la fuerza del centro y finalmente la sola ciudad de Mérida en el sureste representa la cuarta columna. En el resto de las regiones del país, si bien hay considerable presencia blanquiazul, nunca se han constituido verdaderos bastiones. Tras las elecciones de 2009, aunque temblaron las columnas ésas no se desgastaron tanto como para caer ya que en el norte Baja California y Sonora la mantuvieron, en el Bajío Guanajuato, Aguascalientes y la influencia de Jalisco hicieron lo propio, en el centro la influencia presidencial mantiene el sustento y en el sureste la Ciudad Blanca se mantiene como la flor del inmenso barrizal de la región, una auténtica base.
¿Por qué Mérida aguanta sola todo el peso de una columna? fue una de las primeras ciudades en tener un gobierno panista – la segunda exactamente-, pero en aquellos años 60 la insipiencia de la comunicaciones electrónicas y la censura en la prensa hacía que los afines a la doctrina humanista del PAN lo hagan por convicción y no por ambición, con un interés legítimo en el progreso del pensamiento, base de todo desarrollo social, y no por cuestiones materiales, especialmente en zonas tan desentendidas del territorio que fungió de cuna al partido como fue el centro-norte del país. Todo ello le impregnó una identidad particular al panismo meridano, de tal legitimidad que a no ser por la opresión tiránica que se volcó con todo, habría conseguido una gubernatura panista mucho antes que Ernesto Ruffo a fines de los 80. De cualquier manera la brutalidad no acaba con las ideas y la influencia yucateca en el panismo consiguió su acmé a través del recordado Carlos Castillo al duplicar la militancia en todo el país y dejar el camino listo para acabar en los años siguientes con la dictadura de 70 años del tricolor. Con anticipación, Mérida consolidó su libre pensamiento, su democracia, su identidad propia y por veinte años ha sido servida por figuras panistas que contribuyeron a escenificarla como la ciudad más limpia, culta, segura y en general con mejor calidad de vida no sólo en el sureste sino en toda la región sur y del Golfo.
A través de toda esta pobrísima zona sur-oriental del país, cundida de indígenas olvidados o masas reprimidas por el interés material donde la única manera de hacer política es a través de recomendaciones o compadrazgos, de transigir acosos sexuales o rendición a los vicios, Mérida se ha mantenido dignamente. Es así que desde lejos ofrece resistencia al estancamiento que parecieran llevar los hermanos de la comarca y que emulándola han conseguido algunos municipios regionales sumarse al afán progresista.
Sin embargo su condición no está exenta de cambiar pues la propia libertad de elección permite a los pobladores decidir quiénes dirigirán el ayuntamiento. Algunos jóvenes y gente inmigrante en la urbe que nunca han conocido otro partido en el municipio más que el PAN se han dejado llevar por la engañosa propaganda del grupo que controla el PRI local y junto a los simpatizantes habituales de dicho partido han conseguido un número de votantes que en las pasadas elecciones federales otorgaron los distritos electorales al Revolucionario Institucional, cuyos titulares al poco tiempo dieron negativamente de qué hablar y lo continúan haciendo, resultando favorecidos sólo por la información pagada en ciertos rotativos de dudosa ética.
El bombardeo mediático, la abominable promoción de la figura caricaturesca que es lo único que representa Ivonne Ortega ante su carencia de obras, el desprestigio infundado de muchos políticos de cualquier partido que aspiren a equilibrar la situación, las irreverencias materiales que ofuscan a gente que busca conseguirlo todo de la manera más fácil y rápida y el natural desafío a la moral de algunos sectores amenazan la permanencia del PAN en la alcaldía. Mas no es sólo perder la municipalidad, es perder el bastión panista, el estandarte del partido, debilitar la columnata que en caso de tambalear la estructura del blanquiazul se tendrá que reacomodar, ya no en un sistema de cuatro patas sino más bien en un trípode, desapareciendo la particular identidad local del partido y marchitando la flor del desierto, la del sur-sureste, siendo a partir de entonces todo la región dependiente del centro.
A diferencia de los otros partidos, en el PAN no hay un único precandidato y aunque existan tendencias no son definitivas. En lo que corresponde a la actual administración, el Ayuntamiento continúa haciendo lo que mejor sabe hacer: trabajar. Respecto a los otros partidos hay poco qué decir salvo las aspiraciones del controvertido Francisco Solís.
Independientemente de ello, quienes asumimos las consecuencias siempre somos los ciudadanos. Tanto pregona el IFE sobre el poder del voto y cómo podemos participar en el funcionamiento del sistema, sin embargo lo presenta como una cuestión de premio-castigo hacia los partidos políticos, una participación cada tres años fuera de la cual nos deberíamos “aguantar”, darle un período al funcionario para mejorar su situación y de paso la nuestra, y en caso de no satisfacernos simplemente cambiar el voto en las siguientes elecciones para “ver qué pasa” ¿funciona eso? ¿sería alternancia? como dije en una ocasión, Madero esgrimió la idea del sufragio efectivo y la no reelección, pero al individuo lo asesinaron y el fondo de la máxima fue adulterada por un grupo represor que se hizo abanderado del movimiento revolucionario mientras que fueron ellos quienes realmente lo aplastaron; cuando la doctrina ya resultó inoperante para su régimen y no podía esconder la verdadera imagen, se deshicieron de ella y de todos los hombres y mujeres que buscaron sanarla y llevarla al frente de batalla nuevamente (un sinfín de pensares, sentimientos y demás aprehensiones me brotan al escuchar a la lideresa Paredes querer acoger nuevamente al espíritu revolucionario mientras fue su partido el mismo que lo reprimió, lo violó, adulteró y vapuleó, al mismo tiempo que silenciaba a todos los humanistas y libres pensadores que buscaron rescatarlo). El caso es que un político no recibe la función de regirnos y recibir nosotros a cambio el honor de tener a sendo figurón en el trono, sino que el funcionario recibe el honor de servirnos, ser el siervo entre los siervos como el obispo de Roma y no la figura universal como el patriarca de Constantinopla; en caso de que no nos satisfaga simplemente acabaría no sólo su futuro político sino la trascendencia de sus ideas, con variables penales incluso; idóneos serían los referéndums, plebiscitos o demás conceptos; el sucesor debe convencer, agradar, comprometerse, pero ¿y si es del mismo partido? no le veo problema, cada quien debería establecer una línea, de ahí la virtud del legado de Madero. Luego ¿sería una alternancia el simple cambio de partido? técnicamente sí pero no en el fondo, incluso la alternancia real no es una panacea, debe ir integrada a todo el valor democrático para poder funcionar.
A lo que me refiero es que no debemos esperar la acción de los políticos sino la nuestra dentro la cual el servidor público es sólo un “ejecutante”. Nos pueden ofrecer una ciudad moderna (contaminante), artística (adornada), joven (relajada) y demás, muy al estilo de Salinas, Hank González y ahora Peña nieta, pero – a manera de analogía- cualquier individuo con sentido común comprendería que es mejor bajar de peso que comprar ropa más holgada; si nos mantuviéramos obesos comeríamos en mayor cantidad y nuestra ropa y aparatos de uso cotidianos serían proporcionales al volumen, igualmente una localidad que abandone su lucha por ser la mejor ciudad de México requeriría de mayores recursos, no sólo para abrir una tangente a los problemas habituales sino para mantener ambas direcciones que a la larga demandarían permanentemente nueva infraestructura, derrochadora de recursos, que abriría cada vez nuevas tangentes al grado de volverse insostenible y generar caos; la alta demografía, o su tasa ya no son viables, y menos si no se buscara el ordenamiento de la localidad. Considerando la incertidumbre por el periódico aumento del combustible ¿no sería mejor moderar el uso de automotores, solidarizarnos, reducir la contaminación, involucrarnos más en el problemas del transporte público y no dejarlo a manos de mafias protegidas en lugar de hacer una ciudad iluminada por luces de xenón, neón, con calles amplias y pletóricas de autos en una población de malos hábitos viales? ¿cuál sería una verdadera modernidad sustentable?, ¿no sería mejor consolidar los espacios públicos y vecinales como foros de cultura popular, urbana, personal, tangible y autosuficiente en lugar de organizar dispendiosos conciertos masivos de artistas lejanos e inalcanzables para darle gusto a unos pocos plutócratas y turistas, o bien buscar llevar el título de la “Atenas mexicana” en esta época tecnológica en lugar de erigir ostentosos palacios sobre el estilo arquitectónico y alfarero de una cultura que asimilada por nosotros aún vive? ¿cuál sería arte y cultura?, ¿no sería mejor mantener a los jóvenes en las posiciones ideales y en la adecuada proporción de una estructura integral de amistad, cooperativa, en lugar de instituir secretarías juveniles falsas mientras las huestes de porros envician a los jóvenes y estudiantes con drogas y alcohol y luego conducen a votar por cierto partido en el que la única juventud la llevan los “juniors” y pseudo-líderes estudiantiles que desestiman las peticiones de sus representados? ¿cuál es ser joven?
Definitivamente los votos hablan pero como dijo cierto personaje: un funcionario electo obtiene la legalidad a través de los votos, pero la legitimidad sólo a través de la moral. Basta un breve análisis para discernir quién tiene moral en nuestra sociedad. Atrévanse a considerar que al igual que la fe, la moral causa, actúa, se palpa, las obras son reflejo de una verdadera autoridad ganada con vocación de servicio, y una autoridad sólo se mantiene con la conjunción de la legalidad y la legitimidad, ésta última un valor que no puede autoasignarse o siquiera pretenderse a través de mojigangas mediáticas coludidas de maquillaje caro y coreografías aprendidas ¿quién tiene ese valor y a quién le vale? mientras unos develan placas alusivas al bien hacer otros buscan cubrir sus errores y sus muertos con sábanas y cobertores. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 16 de enero de 2010.
19 nov 2009
Tambores de guerra
A poco más de un mes de terminar el año, los aspirantes a las candidaturas para la alcaldía de Mérida se concentran más en su lucha por el nombramiento, unos más discretos que otros. Desde la segunda gestión de la C.P. Ana Payán, la simpatía por los candidatos emanados de Acción Nacional en la capital del Estado ha ido en decremento, por un lado debido a la división interna que en parte encabezó la contadora dentro de su partido y que terminó fracturándolo, y por otro los fracasos en su lucha por acabar con mafias tradicionalmente priístas y encarnadas en asuntos tan delicados como los mercados y el transporte público. Aunado a ello, su sucesor -Ing. Manuel Fuentes- representó para muchos el mayor fiasco blanquiazul en el municipio y el también ingeniero César Bojórquez apenas contuvo al partido en la presidencia municipal al sucederlo, otorgando esperanzas a los tricolores de un triunfo en el 2010, motivados también por las elecciones federales ganadas recientemente.
A diferencia de otras Entidades y municipios, Yucatán todavía mantiene su propio mecanismo político, muy particular y sin tanta injerencia de Anáhuac. Nuestra sosa gobernadora, en su carencia de cualquier autoridad salvo la que de nombre ganó en las urnas, es movida por los hilos de un nefasto grupo neoliberal desde el centro del país que se adelanta voraz y veloz a las elecciones federales de 2012; sin embargo este criminal grupo no guarda tanto interés en uno de los Estados más pobres del país como lo es el nuestro más que para tener los recursos listos cuando se ofrezca, en especial buscando votos para aquel año (por algo el próximo presupuesto le abre la puerta a los Ejecutivos estatales sin necesidad de rendir cuentas). Por esa razón no se ha reflejado tanto este control hacia la Sra. Ortega en el ambiente político local, ya que además designó la tarea a un grupo seccionado del “cerverismo” (la de dirigentes gremiales y estudiantiles) que, retomando las más viles artimañas paleo-políticas, plagadas de influyentismo, impunidad y falta de transparencia, colocó al paternalismo –que no acabó de morir el sexenio anterior- como la doctrina base de esta gestión estatal, y con sus inevitables contrapesos se mantuvo así la identidad personal de la política yucateca.
Distintos “dinosaurios” del PRI ha alzado sus voces en contra de esa tendencia pero su falta de autoridad moral desvanece sus argumentos y no tienen más remedio que adherirse a la causa o salir por completo del escenario político, haciendo del partido un equipo aparentemente unido e imbatible. Ante tales circunstancias, son varias las personalidades que se pasean por los lugares que garanticen la proyección pública, siendo cuatro los políticos con mayor fuerza: Angélica Araujo Lara y Rolando Zapata Bello, diputados federales por los distritos III y IV de la Entidad respectivamente, Nerio Torres Arcila, director del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán, y Mauricio Sahuí Rivero, dirigente estatal del Revolucionario Institucional.
Cada uno por su parte ha iniciado directa o indirectamente su pre-campaña, siendo Torres el menos favorecido ya que en un principio fue colocado en el buró encargado de las zonas metropolitanas de Yucatán (que obviamente es sólo una y corresponde a la de Mérida) pero las constantes desavenencias con el Ayuntamiento que frenaron la aplicación de sus planes a través de aquella oficina con la consiguiente falta de proyección le hicieron migrar a un área de mayor aplicación social que para su mala fortuna en los últimos días se ha visto hundida en escándalos al descubrirse como la “caja chica del gobierno” sin oportunidad de negarse o enmendarle.
Sahuí ha causado polémica desde su promoción como dirigente estatal; gran parte de los priístas no deseaban ser “comandados” por un imberbe personaje que no tenía más presentación que la de un porro disimulado que le hacía los trabajos sucios a Cervera Pacheco a través de las sociedades estudiantiles. Otros priístas conocidos y estimados comentaron sus intenciones de contender por la dirigencia pero fueron contenidos y les negaron la participación o bien desistieron a regañadientes; entre los ardides figuró aquel que sostuvo la necesidad de abrirle el paso a los jóvenes (algo común en todos los partidos), jóvenes que al final resultaron “juniors” añorando la impunidad que disfrutaron tiempo atrás. Mauricio Sahuí prácticamente ha sido un adorno y por algún tiempo se la gastaba dando declaraciones a favor de la administración estatal, tratando de justificar el proceder del Ejecutivo; ante la opacidad en todo y la inoperancia de las justificaciones, su única función ha sido la de replicar a los otros partidos, tentando a provocaciones y dimes y diretes. Gozando a su favor el hecho de dirigir al PRI al momento de llevarse el mayor triunfo en muchos años (realmente nada imputable a él), aspira a la candidatura por la alcaldía y, descarándose más que los otros, se hizo de redes sociales en busca de simpatizantes entre los jóvenes y estudiantes –su área acostumbrada de la que no siempre ha salido favorecido- aunque inmediatamente fue bombardeado por la opinión pública, recatándose y prometiendo no fijar una postura hasta el mes de diciembre; a pesar de ellos sus viejas y conocidas crápulas juveniles persisten ahora como tentáculos clandestinos de su pre-campaña.
La diputada Angélica Araujo goza de cierta simpatía y hace unas semanas comenzó un inusual recorrido por su distrito, especialmente en las zonas marginadas (¿en busca de iniciativas de ley?), algo que hizo sospechar de sus posibles aspiraciones para la candidatura, consideradas principalmente por el Diario de Yucatán. Salvo los continuos comentarios que le critican su denigrante supuesta manera por la que se hizo de un lugar en la política y el mito de una “estrecha relación” con la recién divorciada Ivonne Aracely, se afirma que la arquitecta ha cumplido hasta ahora con sus compromisos de campaña. Se sospecha que dentro de su mismo partido quieren mantenerla al margen de la candidatura en caso de aspirar a ella, siendo el principal involucrado su compañero de bancada Rolando Zapata cuyo acercamiento fue sólo para fines de imagen en las pasadas elecciones pero que en realidad no se guardan gusto desde que el ex secretario de gobierno le robaba los discursos (que tampoco eran de la pluma de Araujo sino de un profesor amigo de mi familia que por razones obvias no voy nombrar) y se refería a ella de manera despectiva.
Zapata Bello, referido como maestro a petición de un camarada, goza de la simpatía de altas figuras del PRI nacional y es el que se ha favorecido más del aparato político. Responsable alguna vez del funcionamiento interno de Yucatán, su proyección como secretario de gobierno fue sustanciosa aunque nada comparada a la criminal y aberrante campaña pasada en la que descaradamente violó tantas disposiciones electorales denunciadas por distintos sectores y criticadas por este servidor en su momento (ver entradas antiguas) que lamentablemente no prosperaron por razones ignoradas. Desde aquel entonces comenzó su pre-campaña por la candidatura de su partido, repartiendo volantes tanto en el distrito III como el IV y los últimos días mandando documentos a domicilio a cada habitante mayor de edad, estableciendo oficinas ciudadanas y de enlace y sobre todo difundiendo monstruosamente su imagen en un periódico local que ha perdido su dignidad identidad y soberanía. Las opacas mantas domiciliarias obstinadamente persisten. Tras el escándalo de las camionetas, en él recayó parte de la responsabilidad, amén de Ortega Pacheco, mucho más que en los otros diputados; para contrarrestar el daño participó protagónicamente en la sonada comisión de presupuesto de la Cámara baja –circunstancia privilegiada por demás sugerente-, intensificándose inmediatamente la zalamería en el mencionado rotativo. Todo tiene un costo, económico o en especie, sólo deseamos que sea de su propio peculio, aunque también aspiramos a que ese peculio sea limpio (algo muy difícil considerando la situación actual de Yucatán).
De los abogados Nerio y Mauricio podríamos esperar todo, fueron forjados en el ambiente más impune y libertino en su época cobijados por el cacique de “Chen Pato” que tuvo sus orígenes en los mismos lares. De Araujo me reservo la opinión; y quien más me sorprende es Zapata, pues habiendo sido su madre, Doña Ofelita, mi mentora y en quien pude constatar una venerable serie de valores enorme, es raro y paradójico que su vástago carezca de ellos, y de no ser así significa que no le requieren más que como títere de la oligarquía de TelePRIsa para hacer mancuerna con la Sra. Ortega y terminar hundiendo a la capital del Estado. Esperemos, sin embargo, que ese mismo funcionamiento político local persistente rechace la maquinaria central y que conserve el sentido común hasta ahora patente en la Ciudad Blanca. N.R.A.A. Mérida, Yucatán a 19 de noviembre de 2009.